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viernes, 29 de marzo de 2019

ALCACHOFAS A LA PIAMONTESA





Hace días os enseñé en la página de Facebook una foto de estas alcachofas, y pediais que os pusiera la receta. 

 Era una receta nueva y queria hacer algunos cambios y perfilar los ingredientes. Por eso he tardado un poquito más, pero creo que ahora está perfecta, así que aquí la teneis. 




Es de un libro de Karin Leiz, que es una maravilla. Sólo de verduras y trae recetas de varios países. Esta es una receta italiana.

Hasta final de Mayo tenemos buenas alcachofas de temporada, podéis comprar ahora con buen precio y congelar.

Yo, en cuanto las ponen a 1€ o poco más, el kilo, compro unos cuantos y las limpio, las cuezo y congelo. 
Primero las pongo, una vez cocidas,  un poco separadas en una bandeja y meto ésta en el congelador. Cuando ya están congeladas las quito de la bandeja y las meto en bolsas de congelación.
Y siempre tenemos para elaborar cualquiera de las recetas que hacemos habitualmente.

En ésta otra receta de alcachofas, aquí, os explico bien el proceso de cocción y congelación.

Como siempre, os insisto y soy muy pesada, lo sé, leer toda la receta hasta el final. Incluidos los consejos.

Son sencillas de hacer y poquitos ingredientes. Os cuento.

INGREDIENTES





8 alcachofas
80 grs. de mantequilla
20 grs. de queso parmesano
3 filetes de anchoas enlatadas
2 cucharadas de perejil picado
1 huevo duro
1 ramita más de perejil para el agua de lavar las alcachofas.
Sal y pimienta negra recién molida

ELABORACIÓN





Limpiamos las alcachofas, eliminando las hojas duras y la punta. Os explico bien como se limpian  aquí
Las partimos al medio y las vamos poniendo en un bol con abundante agua fria y una buena rama de perejil para que no se oxiden. 
Mientras las limpiamos ponemos a calentar agua con sal y otra rama de perejil o bien una cucharada de harina para que no se oscurezcan.
Cuando el agua rompa a hervir introducimos las alcachofas y hervimos hasta que estén tiernas.



Mientras se cuecen las alcachofas desalamos las anchoas poniéndolas debajo del grifo con un hilillo de agua muy fino. Las secamos con papel de cocina.
Picamos los anchoas muy finamente junto con la cucharada de perejil . 
El huevo duro lo rallamos con un rallador de agujero fino, mezclamos en un bol junto con las anchoas y perejil y reservamos.
Cuando las alcachofas estén tiernas las sacamos del agua y escurrimos en un colador.
De los 80 grs de mantequilla separamos unos 20 y los otros 60 los fundimos en una sarten. Cuando esté fundida ponemos el picadillo de huevo y removemos a fuego suave hasta que las anchoas estén disueltas. Apartamos del fuego. 
Colocamos las alcachofas ya escurridas en una fuente que pueda ir al horno. Salpimentamos y espolvoreamos el queso rallado. Echamos la salsa de las anchoas por encima y los otros 20 grs. de mantequilla a trocitos pequeños sobre toda la superficie. 



•  Introducimos la fuente en el horno precalentado a 220° unos 6 minutos. 
Retiramos del horno y ¡¡a la mesa!!




CONSEJOS

Aunque en los ingredientes os pongo queso parmesano podéis utilizar cualquier otro queso rallado que tengáis en casa y que sea de buena calidad. Yo siempre que tengo algún trozo de queso de oveja que se empieza a poner duro, lo rallo y en un tuppér al frigo. 
• Os he dicho en la introducción que esto es una receta italiana. En la cocina de media Europa se utiliza mucho la mantequilla. Yo prefiero nuestro aceite de oliva y las he hecho así haciendo pruebas. Pero a esta receta, reconozco que le va mejor la mantequilla. Eso sí, mantequilla de calidad, por favor. Nada de margarinas. 
Yo utilizo siempre mantequilla "Primor", todos los que vivimos cerca de la Raya la conocemos de sobra. Si nos os llega a vuestro lugar de residencia optar por una buena mantequilla leonesa.
Si queréis y os gusta, podéis cambiar el perejil por cilantro. En una de las pruebas que he hecho, lo he cambiado y como a mi me encanta esta hierba pues me gustó, pero como sé que hay detractores del cilantro he dejado en los ingredientes el perejil como en la receta original.

        Y creo que esto es todo . Espero que os guste. La disfrutéis y me hagáis participe de ello.







domingo, 10 de marzo de 2019

MOUSSE DE MANDARÍNAS






Hace algunos días adelanté que iba a poner recetas con cítricos.
Empezamos ya a tener en el mercado frutas de primavera pero aún tenemos naranjas y mandarínas, y los riquisimos limones, que siempre hay.





Empezamos con un postre. 
De nuevo una mousse. Esta vez con mandarínas, aunque podéis hacerla igualmente con naranjas. 
Esta receta la copié hace años del blog de Patricia, de @saboresymomentos.
Es muy sencilla de hacer y esta muy buena. 
Os va a gustar. 





Alguna de vosotras me ha dicho que aún no se han atrevido a utilizar gelatina. Es muy sencilla de manipular, sólo hay que perderle el miedo. 
Ya en alguna otra receta publicada os explico como va y volveré a hacerlo en ésta, lo más claro posible.  Y si teneis dudas preguntarme.
Leer los consejos al final de este post , que ahí os lo voy a explicar bien.

En esta receta es muy importante, antes de empezar que tengáis preparada la "mise en place", para que cuando empecemos,  elaborar todos los pasos seguidos y sin dejar pasar mucho tiempo entre uno y otro.

Y vemos ya las cositas que necesitamos.

INGREDIENTES





● 1 Vaso tamaño agua (250 ml.) de zumo de mandarinas natural.
● 3 huevos de tamaño medio
● El zumo de un limón pequeño
● 8 grs. de gelatina en hojas . Aproximadamente 4 hojas
● 250 ml. de nata ligera
● 1 cucharadita de maicena
● 60 grs. de azúcar.
● Para el adorno unos gajos de mandarina y unas hojitas de hierbabuena.

ELABORACIÓN







● Exprimimos el limón y las mandarínas y reservamos ambos zumos por separado.
● Ponemos las hojas de gelatina a remojar en un bol con agua fria hasta que se hidrate.
● Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas
● Montamos las claras, a punto de nieve, con la mitad del azúcar y reservamos en el frigorífico.
● Calentamos el zumo de limón en un cazo, o podemos hacerlo también en el microondas. Cuando esté caliente, retiramos y le incorporamos la gelatina, después de haberla escurrido bien y apretar con las manos.
● Removemos hasta que la gelatina esté bien disuelta y reservamos.
● Ahora tenemos que cocer las yemas al baño María. Para ello ponemos una cacerola con unos tres dedos de agua y dentro de ésta un bol o cazo, en el que habremos puesto las yemas junto con el resto del azucar. Las ponemos a fuego muy lento y vamos removiendo hasta que veamos que empiezan a blanquear. Añadimos entonces la maicena sin dejar de remover. 
● Cuando esté bien integrada, retiramos del fuego y añadimos el zumo de limón donde habíamos disuelto la gelatina. 
● Removemos bien y ponemos la nata, el zumo de la mandarina y con unas varillas manuales integramos todo bien.
● Por último integramos las claras montadas, con varillas y siempre con  movimientos envolventes para que no se bajen.
● Llenamos los vasos o copas donde vayamos a servir. Los tapamos con film de cocina y llevamos al frigorífico, al menos 5 o 6 horas. Aunque lo ideal es hacerlo de un día para otro. 
● Antes de servir, preparamos unos gajos de mandarina a los que le quitamos toda la piel y lo dejamos en vivo. Ponemos uno o dos sobre cada vaso y una hoja de hierbabuena. 

        ¡¡ Y a comer!!

CONSEJOS





● Las hojas de gelatina son unas láminas finas y rígidas que en el momento que las metemos en agua se hidratan y empiezan ha ablandarse. 
Para utilizarlas necesitamos disolverlas, siempre en algún líquido caliente. En esta receta hemos utilizado el zumo de limón.

Para ello retiramos las hojas ya blandas, del agua. Las estrujamos entre nuestras manos para escurrir y las introducimos en el líquido caliente, removiendo bien hasta que se disuelva.  No deben quedarnos grumos, si tenemos dudas que pueda quedar alguno pasamos la mezcla por un colador.  Después ya utilizamos según la receta. 

En muchas recetas os encontraréis que os ponga el número de hojas, en lugar de los gramos. ¡¡Ojo!!  porque lo habitual es que se hable de marcas comerciales más habituales y cada hoja pesa 2 gramos. 
Pero si vamos a utilizar alguna marca blanca, suelen ser las hojas un poco más cortas y tener algo menos de peso. 
Si tenéis una balanza de precisión perfecto, si no, como en el paquete os pone el peso y el número de hojas, haceis un cálculo aproximado. 

Yo os puedo decir que las de marca blanca de Lidl o de Mercadona, los dos gramos serian una hoja entera y una cuarta parte de otra hoja.
Después existe también gelatina en polvo neutra, esto es sin sabor. Tanto ésta como la de hojas son de origen animal. 
En polvo también, pero de origen vegetal, concretamente sacada de un alga, hay otra gelatina llamada agar-agar. 
Ya en otra receta que utilicemos esta gelatina os explico más cosas.

●  Es recomendable para esta receta unas mandarínas grandes y prietas, para hacer el zumo 
● Para esta receta no tenemos que montar la nata, así que, aunque siempre os digo que la nata cuanto más materia grasa mejor, porque nos aguanta más tiempo montada, en este caso no es necesario. Incluso una nata más ligera del tipo de cocinar, seria suficiente. 




      Espero que os guste y me contéis . 






viernes, 22 de febrero de 2019

BERENJENAS ESPECIADAS CON ALMENDRAS





Ni os imaginais como están estas berenjenas. 

Os he puesto entre los ingredientes tres piezas grandes.
Podéis hacer menos cantidad si queréis, pero ya os digo que merece la pena que hagáis una buena cantidad. 
Aguantan muy bien en el frigorífico, están igual de buenas calientes, que frías. 
Para acompañar una carne o pescado a la plancha, añadirlas a una pasta cocida, o simplemente solas es una buena tapa para una cerveza o un vinito. 

Os cuento ya como va esto.

INGREDIENTES







• 3 berenjenas grandes
• Media cebolla grande
• 2 dientes de ajo
• 80 grs. de almendras
• 1 cucharadita(cdta) de jenjibre en polvo
• 1 cdta. de pimentón de la Vera
• 1 cucharada (cda) de miel
• 1 cdta. de comino molido
• La punta de una cdta. de clavo molido
• La punta de una cdta. de cayena molida
• 1 cda. de vinagre
• 2 cdas. de agua
• 2 cdas. de salsa de soja.
• Aceite de oliva vírgen extra
• sal
• Unas ramitas de perejil o cilantro. 


ELABORACIÓN





• Lavamos las berenjenas y las pelamos, pero no enteras. Con ayuda de un pelador le quito una tira de piel si, y una no. Las partimos en rodajas gruesas, a lo largo, y después en bastones también gorditos, y a su vez estos en cuadraditos, las colocamos en un colador y salamos . Reservamos. 
• En una sarten amplia y sin nada de aceite doramos las almendras con cuidado que no se quemen y las pasamos a un mortero.
• En la misma sarten ponemos un fondo de aceite y freimos en él los ajos y la cebolla finamente picados . Cuando estos estén bien pochados, agregamos las berenjenas, les damos unas vueltas para que se impregnen del aceite y añadimos todas las especies, el vinagre y el agua, menos la salsa de soja. 
Mezclamos bien y tapamos para que se hagan despacio, a fuego lento. 
• Mientras, partimos un poco las almendras en el mortero, pero no desechas, solo un poco troceadas.
• Cuando veamos que las berenjenas están tiernas, destapamos para que evapore si le queda algo de líquido, añadimos la salsa de soja, probamos de sal y le damos un vueltas para que la salsa de soja se mezcle bien. 
• Ya fuera del fuego mezclamos las almendras y ponemos en una fuente . En este momento picamos el perejil o cilantro y lo espolvoreamos por encima. 




CONSEJOS

• Yo he utilizado berenjenas rayadas pero podéis utilizar las negras. 
• Sí compráis las almendras de las que ya vienen fritas o tostadas os ahorrais ese paso. 
• Cuando pongo cucharadita, se entiende que es de las de café, y la cucharada, es cuchara sopera.
• Os doy a elegir entre cilantro y perejil porqué ya sé que hay quien no os gusta nada el cilantro, del que yo soy fan absoluta. 
• La cayena es opcional, dependerá de lo que os guste o aguanteis el picante, pero un saborete le va bien a este plato. Pero que si no lo ponéis no pasa nada. 


       Espero que os guste y me contéis, si las hacéis, que os parece. 







viernes, 25 de enero de 2019

ALCACHOFAS A LA PLANCHA ( a mi manera )







Y diréis. Un post para unas alcachofas a la plancha?
Pues sí.  
Después os cuento el motivo. 

Es mi verdura preferida, junto con los espárragos.  
Son antioxidantes y muy recomendables para depurar el hígado. Y aunque no tuvieran todas estas propiedades, son mi perdición. 

A la hora de comprarlas las tenemos que elegir firmes y apretadas . Que sus hojas estén verdes, aunque a veces tienen algunas ráfagas de morado, que también es habitual y para nada perjudicial. 





Limpiarlas.  Aquí está la madre del cordero. Quitamos solo la punta del tronco y pelamos éste con un pelador. En la punta cortamos, aproximadamente, la tercera parte de la alcachofa. Y ahora es donde vienen las dudas. Empezamos a quitar hojas exteriores, hasta donde? Pues hasta que quitemos las verdes y nos encontremos con las hojas mas amarillas. Tambien por la dureza al tacto. 
Aún así habrá muchas veces que no acertemos plenamente. 





Una vez que hemos quitado todas las hojas duras, las abrimos a la mitad, y al final del tronco y por encima del corazón de la alcachofa hay unos pelitos que con ayuda de la punta de un cuchillo bien afilado tenemos que quitárselos.  Estos pelitos son también un indicador de la dureza de la alcachofa. Si apenas tiene pelitos nos indica que la alcachofa es tierna, si por el contrario tiene muchos es que es más dura. En este últimos caso yo aprovecho para quitarle alguna hoja más de las exteriores si tengo la sensación que me he quedado corta.





De todas formas, cualquier receta que no sean cocidas o sumergidas en cualquier otro líquido, es fácil que siempre nos  quede alguna hoja dura.

Y hay algunas recetas, rellenas o de horno, donde no se quitan las hojas exteriores. Se van quitando después en el momento de comerlas.

Antes de empezar a limpiarlas preparamos un recipiente con agua fria, donde vamos echando las alcachofas a medida que las vamos limpiando. Para que no se oxiden, a este agua podemos ponerle o bien el zumo de medio limon o una buena rama de perejil. Depende para que preparacion vamos a utilizarlas igual no nos interesa el gusto que le da el limón, por eso yo suelo utilizar mejor el perejil. 
Si las vamos a cocer, le añadimos al agua de cocción una cucharadita de harina que también nos ayuda a evitar la oxidación.  Una advertencia. Poner la harina antes de que el agua empiece a hervir y si nos olvidamos y lo hacemos cuando ya el agua está hirviendo, desleir la harina en medio vaso de agua fría y añadirla a la olla.
 Si echáis la harina con el agua hirviendo se os formarán unos grumos que después se quedan adheridos a las alcachofas. ¡¡vamos!! que me pasó una vez. Por eso lo advierto.

Y ahora ya os cuento porqué un post para esta receta.

 Habitualmente las alcachofas a la plancha, después de limpias y abiertas al medio se cortan con una mandolina o un cuchillo muy bien afilado, en láminas finas y se hacen en una sarten con muy poco aceite, o en el horno. Quedan exquisitas, con una textura crujiente, más bien como unos chips. 

Unas navidades mi mamá estaba con cólicos esperando una operación de vesícula.  Apenas podía comer nada. Cuando le pregunté que le apetecía que le preparara de cena en Nochebuena me dijo que solo iba a comer unas alcachofas cocidas, sin salsa, ni nada. Tenia miedo que cualquier cosa le sentara mal.
Entonces me pasé unos días dándole vueltas a como preparar unas alcachofas cocidas pero que estuvieran más apetecibles. ¡¡era Nochebuena!!
Entonces se me ocurrió hacerlas a la plancha después de cocerlas, pero por más que las escurriera,  al ponerlas en la sarten soltaban agua. 

Al final tuve una idea. Ahora lo veis en la receta y las fotos. 





A ella se las preparé sólo con sal y chorreoncito de aceite. Estaban tan buenas,  doradas y al mismo tiempo tiernas, que desde entonces las hago así, pero añadiendo unos ajitos y perejil.

INGREDIENTES




Alcachofas ( la cantidad que queráis y según el número de comensales)
● Ajos y perejil ( al gusto y dependiendo de la cantidad de alcachofas)
● Aceite de oliva virgen extra

ELABORACION

● Limpiamos y lavamos las alcachofas como os he explicado más arriba y partidas a la mitad.
● Las cocemos en agua con sal y una cucharadita de harina .
● Cuando estén tiernas pero sin deshacerse las escurrimos sobre un colador y dejamos que se enfríen un poco. 



● Mientras, preparamos una bandeja en la que colocamos varias hojas de papel de cocina.  Sobre estas ponemos las alcachofas un poco separadas y las aplastamos un poquito con la mano, muy ligeramente.
● Cubrimos las alcachofas con varias hojas de papel de cocina, sobre estos otra bandeja y sobre ésta ponemos peso. Yo suelo poner varios libros.  Así equilibro el peso de forma uniforme.  Lo dejamos así varias horas. Lo ideal de un día para otro, o al menos de la mañana a la noche.  




● Pasado ese tiempo, quitamos el peso y los papeles y tendremos unas alcachofas finitas y sin nada de agua. 



● En una sarten untada de aceite vamos haciendo las alcachofas a la plancha, dándole la vuelta,  hasta que estén doradas por ambos lados. 
● Mientras se van haciendo las alcachofas, pelamos y picamos los ajos muy pequeños y el perejil igualmente finito. 
● A medida que vamos teniendo las alcachofas hechas las ponemos en una fuente.  Cuando estén todas, ponemos un poco más de aceite en la misma sarten. Freímos los ajitos. Ya fuera del fuego echamos el perejil. Damos unas vueltas y vertemos sobre las alcachofas. Añadimos unos granos de sal gorda y , 

¡¡ a comer!! , que se enfrían. 




CONSEJOS

● Podéis hacer más cantidad y congelar. 
● Yo aprovecho cuando bajan de precio, compro varios kilos. Hago todo el proceso hasta el peso. 
Cuando le quito el peso, en la misma bandeja las pongo en el congelador; pero previamente quito el papel de cocina y pongo sobre la bandeja papel de aluminio o film de cocina. ( Si dejáis el papel, al congelarse éste se pega a las alcachofas.)
● Una vez congeladas se desprenden fácilmente y las meto en una bolsa de congelación.  Cuanto quiero , saco las que necesito y dejo descongelar.  Después seguimos la receta de la misma forma.




















jueves, 27 de diciembre de 2018

PASTEL DE SALMÓN AHUMADO








Hoy os propongo un pastel de salmón ahumado.  Es un plato frio que suelo hacer en alguna de las cenas de las fiestas navideñas,  pero ¡¡vamos!! que podemos hacerlo cuando nos apetezca, no os parece?

Yo sé que este plato tiene pinta de lo que ahora se ha dado en llamar cocina "viejuna", pero a mis hijas les encanta este pastel. 
Hace unos días escuchaba en la radio al cocinero vasco David de Jorge hablar precisamente de esto. Decía que nos hemos vuelto tan vanguardistas y modernos en la cocina que no disfrutamos de platos que se han dado en llamar viejunos, como, nombraba él, un cóctel de mariscos o una contessa.  Os acordáis?  Aquella tarta helada que llevaba unas finísimas  láminas de chocolate que crujían al morder? 

Bueno pues este pastel creo que es de ese tipo. Pero esta muy bueno, es fácil,  lo puedes preparar con antelación ... que todo son ventajas.  

Hago este pastel en un molde de corona, el mismo que utilizo para algunos bizcochos. Pero podéis utilizar un molde redondo,  uno tipo punk cake, lo que tengáis más a mano.

Me voy ya con ingredientes y receta y al final os dejo algunos consejos y trucos, como siempre.  







INGREDIENTES





● Lonchas de salmón ahumado (la cantidad va a depender del tamaño del molde. El mio tiene 23 cms. de diámetro y he necesitado unos 700 grs.)
● Pan de molde sin corteza ( yo he necesitado 12 rebanadas)
● 400 grs, de atún en aceite (peso escurrido)
● 350 grs de gambas cocidas (peso ya cocidas y limpias)
● 60 grs, de aceitunas negras deshuesadas

● Para la mahonesa : • 1 huevo
                                       • Aceite,  vinagre y sal

● Para adornar:  • Unos canónigos, o escarola
                               • Los granos de 1/2 granada
                               • Unos rabanitos


ELABORACION









● Ponemos el atún a escurrir en un colador.  Mientras, cortamos las aceitunas en rodajas y hacemos la mahonesa.
● Cocemos las gambas en agua con sal . Pelamos y le quitamos la cabeza. Dejamos enfriar.
● En una ensaladera mezclamos el atún ya escurrido, las aceitunas y las gambas. Vamos añadiendo mahonesa hasta que nos quede una mezcla jugosa. 
● Untamos el molde que vayamos a utilizar con un poco de aceite y empezamos a forrarlo con el salmón. Nos tiene que quedar bien cubierto y dejamos que sobresalga un poco por fuera del molde.
● Cuando tengamos el molde forrado colocamos una capa de pan de molde. Si vais a utilizar un molde cuadrado o rectangular os será más fácil.  Si es redondo como el mio, vais cortando el pan, dándole un poco de forma. 
● Cuando tengamos una capa de pan apretamos con las manos hacia el fondo, y colocamos una capa de la mezcla de atún. Ponemos otra capa de pan, apretamos,  y después otra de relleno. Continuamos poniendo capas alternadas hasta cubrir todo el molde, terminando con capa de pan.
● Cubrimos con el salmón que sobresalía del molde. Tapamos con film de cocina y ponemos algo de peso encima. Metemos en el frigorífico 24 horas como mínimo. 
● Pasado ese tiempo desmoldamos el pastel sobre el plato de presentación.  Adornamos con los canónigos,  los rabanitos y la granada. 






CONSEJOS






Cuanto más grandes sean las lonchas de salmón menos cantidad necesitamos y más cómodo de forrar,  aunque a veces están cortadas muy finas o partidas como me ha pasado esta vez. Pero no os preocupéis, al estar el salmón impregnado de aceite es muy fácil ir uniendo las láminas y tapando huecos, como si estuvierais haciendo un puzzle. 
● Hace tiempo había unas planchas de pan de molde grandes que era mejor para cubrir el molde que con rebanadas pequeñas, pero ahora no las encuentro. 
●  Si quereis agilizar mas el proceso podéis utilizar unas gambas congeladas de buena calidad.
● También podríais tirar de mahonesa industrial, pero ya sabéis que el sabor con la que hacemos en casa no tiene punto de comparación. 

Es todo. Ya me contais, si lo hacéis, que os parece













jueves, 20 de diciembre de 2018

GALLETAS DE ALMENDRAS, NARANJA Y ANÍS 





Este año ya no me da tiempo a poneros más dulces navideños, pero tenía ganas de enseñaros estas galletas.
Muy navideñas sobre todo por el aroma a anís. Sí, mis recuerdos llevan este aroma ligado a la Navidad.

Mi madre y mi tía, que era una segunda madre para mi y vivia durante los meses mas crudos del invierno con mi madre, no bebían alcohol, pero en la sobremesa de las dos cenas navideñas se ponían su bandeja de dulces y sendas copitas, con la botella (el anís del mono de toda la vida) al lado. Aunque en honor a la verdad tengo que decir que lo rebajaban con un poquito de agua, ¡¡pero se tomaban más de una!!.
Hasta las últimas navidades de sus vidas las vi tomarse su copita de anís en Nochebuena y Nochevieja y nos dejaron con 84 y 98 años respectivamente.

Estas galletas no son nada complicadas. Es una de las masas más sencillas. Son crujientes por fuera y blandas por dentro.

Con la cantidad de ingredientes que os pongo salen unas 45 galletas. 

INGREDIENTES





● 200 grs. de harina normal
● 60 grs. de harina de maícena 
● 20 grs. de almendra molida
● 40 grs. de azúcar glas
● 225 grs. de mantequilla en punto pomada
● 1/4 de cucharadita de sal
● 1 cucharadita de extracto de vainilla
● 2 cucharadas de licor de anís  (anís del mono, de toda la vida)
● La ralladura de una naranja
● Azúcar glas para decorar

ELABORACIÓN 





● En un bol ponemos la harina tamizada, la almendra, la maicena también tamizada y la sal. Mezclamos bien .
● En otro bol ponemos la mantequilla a punto de pomada con el azúcar,  y con las varillas de la batidora mezclamos hasta tener una crema blanquecina y de textura suave. 
● Añadimos a esta crema el extracto de vainilla,  el anís y la ralladura de naranja. Mezclamos hasta que esté todo bien integrado.
● Ahora vamos añadiendo a la crema la mezcla de harina poco a poco y mezclando con varilla manuales o espátula. 
● Al final amasar con las manos, la masa tiene que estar blandita pero que no se quede pegada a los dedos, si ocurre esto ir poniendo más harina pero de cucharada en cucharada hasta que la masa este lista. Justo que no se pegue a los dedos. Si nos pasamos con la harina nos quedarán duras. 
● Cuando la tengamos, tapamos y refrigeramos un par de horas aproximadamente.
● Cuando la masa esté firme formamos bolas de unos 3 cms. de diametro (unos 20 grs.) cada una y las colocamos en una bandeja de horno que habremos cubierto con una hoja de papel de hornear. Las ponemos con espacio entre ellas para que al hornear no se peguen unas a otras, pues se van a expandir un poco.
● Ponemos a precalentar el horno a 180° calor arriba y abajo y mientras el horno se calienta metemos la bandeja en el frigorífico. Al haber manipulado la masa para hacer las bolitas se habrá ablandado y tienen que entrar en el horno firmes, si no, se expanden en exceso. 
● Cuando el horno esté ya caliente introducimos la bandeja y horneamos entre 10 o 12 minutos. Depende del horno.
● Una vez horneadas colocamos sobre una rejilla hasta que se enfríen y después espolvoreamos generosamente con azucar glas. 

CONSEJOS






● Es muy importante que la mantequilla esté a punto pomada. Sacarla del frigorífico al menos una hora antes de empezar. También podéis ablandarla en el microondas en temperatura de descongelacion y con paciencia, a intervalos de 30 segundos. Si está muy dura os costará mucho trabajo hacer la crema, pero si la dejáis líquida no os saldrán las galletas.
● El tiempo de horno tenéis que ir controlando. Cada horno es un mundo. 
● Cuando le pongáis el azúcar glas hacerlo siempre con un colador para que no os queden pegotes de azucar.

Una copita de anís para acompañar y a disfrutar.  















lunes, 17 de diciembre de 2018

PATÉ DE POLLO Y MANZANA CON GELATINA DE 
OPORTO







Qué socorridos son los patés, con unos ibéricos y algo de queso tenemos los entrantes de cualquier comida solucionados. 
 Este es un paté de lujo. No es difícil, pero sí más laborioso que el de queso azul que teneis aquí. Hay que cocinar, pero no os asustéis, leer hasta el final y veréis que no es para tanto.

Empezamos.

INGREDIENTES






 500 grs. de hígaditos de pollo (sólo hígado, sin corazones).
1 manzana ácida ( granny smith), la verde brillante.  
● 200 grs de panceta ibérica, fresca.
● 1 cebolla mediana 
● 50 ml. de brandy o ron (son unos 50 grs), yo utilizo ron
● 150 ml. de Oporto (medir separadamente 100 ml por un lado y 50 por otro)
● 100 ml. de nata líquida
● 100 grs. de mantequilla a temperatura ambiente 
● 12 grs. de gelatina en hojas
● un puñado de pimientas variadas, en grano (negra, blanca, roja, verde)
● Hierbas aromáticas variadas, tomillo, romero, albahaca, hierbabuena, perejil, cilantro.
● Aceite de oliva virgen extra y sal

ELABORACIÓN 




● Limpiamos los hígaditos y los ponemos en un bol con un poco de leche.
● Mientras dejamos remojarse el higado, picamos la cebolla pequeñita y la manzana en cuadraditos después de pelarla y quitarle el corazón.
● Picamos también la panceta en trozos pequeños.
● Lavamos las hierbas aromáticas, las secamos con un papel de cocina y las troceamos ( no hace falta que estén muy picadas porque después las vamos a triturar).
● Sacamos los hígaditos de la leche y los partimos en trozos.
● En una sarten ponemos un poco de aceite y freímos la cebolla a fuego suave hasta que se ponga transparente,  añadimos la panceta picada, rehogamos unos minutos y ponemos los dados de manzana. Salteamos a fuego medio unos 5 minutos .
● Agregamos a la sarten los hígaditos ya troceados, salamos, rehogamos unos 10 minutos o hasta que pierdan el color de crudo. Vertemos el brandy o ron y los 50 ml. de Oporto y rápidamente flambeamos con un mechero. Esperamos hasta que se apague la llama del todo y seguimos cocinando hasta que reduzca todo el líquido y este bien apurado. 
● Ponemos este sofrito en el vaso de la batidora o en thermomix, añadimos la nata líquida,  las hierbas aromáticas troceadas, sal y las pimientas (reservamos algunos granos de pimienta para decorar). Trituramos y vamos añadiendo poco a poco la mantequilla a trozos. Seguimos batiendo hasta tener una masa bien fina, rectificamos de sal si es necesario y ponemos en la nevera a enfriar.
● Cuando el paté esté frio preparamos la gelatina.



● Ponemos las hojas de gelatina a remojar en agua fría hasta que estén bien hidratadas, unos 8 o 10 minutos.
● Calentamos los 100 ml. de Oporto y le añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Removemos con unas varillas hasta que la gelatina este bien disuelta y agregamos algunos granos de las pimientas.
● Mientras la gelatina templa un poco ( solo templar, no dejar que se cuaje) ponemos el paté en un recipiente,  puede ser un taper de cristal bonito que después os sirve para llevar a la mesa o en un aro de emplatar; en cualquier caso dejando un poco de espacio para la gelatina. 
● Ya vertemos la gelatina sobre el paté y dejamos enfriar en el frigorífico hasta que cuaje del todo.


      Sólo queda disfrutar con un buen pan y un buen vino. 

CONSEJOS







 ● Tienen que ser sólo los higaditos. En algunos sitios te venden todo mezclado, pero si tenéis una carnicería de confianza seguro que os los escoje, y si no, en la carnicería de Carrefour los tienen. 
● Si no tenéis Oporto podéis utilizar un Pedro Ximenez, de hecho yo lo he usado cuando me quedo sin Oporto.
● Las hojas de gelatina tenéis que mirar en el paquete que os pone el peso por hoja. En algunas marcas cada hoja tiene 2 grs. con lo que es muy fácil el calculo, pero otras tienen algo menos de 2 gramos, normalmente las de marcas blancas. En este caso he utilizado las de la marca Hacendado y he puesto 7 hojas, que son los 12 grs. 
● Os pongo una foto que se ven las dos formas de guardarlo,  el taper de cristal que puedes taparlo y reservarlo en el frigorífico o en el aro de emplatar si lo vas a servir en cuanto enfríe.