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lunes, 21 de octubre de 2019




    TRUFAS DE CHOCOLATE (con un toque de picante) (o no)






 Aunque no se sabe con exactitud, se cree que la trufa de chocolate la creó un pastelero de Chambéry ( Francia), llamado Louis Dufour. 

Elaboró uno de sus chocolates como homenaje a la trufa negra, por eso le dio ese aspecto irregular y rugoso y además la envolvió en chocolate en polvo, imitando la tierra de la que se extrae la Tuber Melanosporun, nombre científico de la apreciada trufa negra. 

Hace unos días, participando en un reto de Instagram, teníamos que preparar alguna receta vinculada, o que apareciera en alguna película. 






Una de las opciones que elegí, fueron estas trufas de chocolate, que Juliette Binoche le ofrece a Johnny Deep, en la película Chocolat.

Utilicé la receta tradicional de trufas, como yo las hago siempre, pero en este ocasión añadiéndole el toque de picante, que os puede sorprender, pero están espectaculares. 

Y si no las queréis picantes, pues no se le pone y ya está.

Os pongo la receta de las dos formas y después en CONSEJOS , os doy un par de apuntes más.   


INGREDIENTES





          Para unas trufas tradicionales

● 300 grs. de chocolate negro, con un 60% de cacao.
● 2 dl. de nata ( es algo menos de un vaso de agua) 
● 1 taza de cacao en polvo sin azúcar

          Sí las queremos picantes

● 150 grs. de chocolate negro, con un 60% de cacao
● 150 grs. de chocolate negro con guindilla
● 2 dl. de nata
● 1 cucharadita de mezclas de pimientas en grano, si no tenéis podéis poner solo negra
● Una ramita de hierbabuena
● Un trocito de guindilla (opcional) yo he puesto un centímetro. 
● Una taza de cacao en polvo sin azúcar. 

ELABORACIÓN 





                        Tradicionales


● Cortar el chocolate en trocitos pequeños, si hace falta con un cuchillo, sobre una tabla, y los colocamos en un bol. 
● Vertemos la nata en un cazo y llevamos a ebullición.
● Vertemos la nata sobre el chocolate y removemos con una espátula hasta que el chocolate esté totalmente derretido. 
● Dejamos entibiar y después llevamos al frigorífico, hasta que esté bien consistente.
● Hacemos las trufas con ayuda de dos cucharillas, o voléamos con las manos rápidamente y las dejamos caer sobre el cacao en polvo, que queden bien cubiertas. 
● Las vamos colocando en unas cápsulas de papel, o en una bandeja.





                        Con el toque de picante


● Cortamos los dos chocolates en trozos pequeños, los colocamos en un bol y reservamos. 
● Calentamos la nata, junto con la pimienta, el poquito de guindilla, si la ponemos, y la ramita de hierbabuena, hasta el punto de ebullición. Colamos y vertemos sobre el chocolate. Removemos con una espátula hasta que esté totalmente derretido. 
● Dejamos entibiar y después enfriar en el frigorífico.
● Seguimos el proceso como en las tradicionales. 






CONSEJOS






● Si no las hacéis picantes, y no van a comer niños, podéis ponerle 50 grs, de ron. Quedan genial. Y el momento de añadirlo, después de verter la nata sobre el chocolate. 
● Para la cantidad de picante tendréis que ir probando como os gusta y quitar o poner. Con las cantidades que yo os he puesto, deja un suave toque a picante. Nada fuerte. Sólo un saborete, al final. 
Dependerá también si el chocolate picante que le ponéis es más o menos fuerte. Yo he utilizado uno de Lidl. 
● Qué lo queréis más picante, poner más guindilla. O una proporción mayor de chocolate picante con respecto al normal.
● Saben a chocolate con apenas azúcar. Si no os gusta nada el chocolate amargo, podéis cambiar el chocolate del 60% , por uno de 50% . Y si os gusta bien amargo iros a uno del 80 o 90% de cacao. 
● Eso sí el chocolate en polvo para envolver las trufas tiene que ser cacao sin azúcar. Valor u otra marca, pero nada de colacao ni parecidos. Pueden estar buenas, pero ya no son trufas. 
● En invierno no hay problema, salvo que en casa tengáis la calefacción a tope, pero en verano enseguida se os va ablandar el chocolate y tendréis dificultad para dar forma a las trufas. Yo lo que hago es poner un bol con mucho hielo, y encima del hielo el bol donde tengo el chocolate. Ojo!!! Hielo, no agua fria. Como entre agua en el chocolate lo arruinais. 


Creo que es todo. Si tenéis dudas preguntarme. 















jueves, 12 de septiembre de 2019


 
ALBÓNDIGAS EN SALSA (mi receta)




Sí habéis leido la última entrada del blog, os hablaba sobre mi participación en instagram en #losviernesreto.
Este último viernes el reto consistía en elaborar uno o más platos relacionados con el cine. 

Elegí tres recetas, no por que ese fuera el numero exigido, si no, porqué coincide que los viernes vienen mis hijas a comer y por lo tanto hay que hacer más cantidad. Ya aprovecho, y ellas encantadas. 

Elegí dos películas. La primera "Un toque de canela", os doy datos de ella en la receta de las berenjenas. De aquí elegí dos platos que se cocinan en la película, "Berenjenas rellenas Imán Bayildi" que es la receta del post anterior. La teneis AQUI. 
Y la segunda estas albóndigas que os pongo hoy. 




Esta receta de albóndigas es la que yo hago desde siempre en casa. Para adaptarla a la película solo he hecho un cambio. He cambiado una especía por otra, el comino que habitualmente le pongo, por canela. 

Lo vais a entender enseguida.

Hay una escena de la película donde Dorotea va a comprar a la tienda del abuelo de Fanis y pide comino. Una libra. Cuando le pregunta para que quiere tanta cantidad y ella le dice que es para hacer albóndigas para comer, ya que va la familia de su novio a pedir su mano, el abuelo le dice:

Entonces pon canela. El comino vuelve a la gente poco comunicativa, en cambio la canela hace que la gente se mire a los ojos, sobre todo si le piensas decir que si. 
Fani, su nieto, que apenas tiene 7 años y un día se convertirá en un gran cocinero, escucha y mira agazapado en las escaleras de la tienda. 
Cuando llega a casa, su madre está cocinando albóndigas y discutiendo con su marido. Fani pensando en lo que ha escuchado a su abuelo, aprovecha un descuido de su madre y le pone canela, de manera más que generosa, a la carne de las albóndigas. Supongo que esperando que sus padres se miren a los ojos más que a discutir.

Es una entrañable película que os recomiendo. 





Os repito que os pongo la receta que yo hago siempre. El único cambio el de la canela. 
Tanto ésta receta, como la manera que vosotros tengáis de hacer las albóndigas habitualmente, probar un día a ponerle la canela. Os va soprender y creo que para bien. 
Mi marido, que no le gustan mucho las mezclas y mi hija María, que no es este su plato favorito, repitieron. Y Carmen me decía, mamá las berenjenas están buenas, pero las albóndigas están brutales. 

Aunque no hago las albondigas igual que las hacia mi madre, si que para acompañarlas hago lo mismo que hacía ella. Freír patatas en cuadraditos y añadirlas en el último momento. Podéis sustituir las patatas añadiéndo a la salsa unas rodajas de zanahoria. También va muy bien y es más ligero que las patatas. 






Os pongo los ingredientes para un kg. de carne. Cuando son platos un poco enredosos, ya que nos ponemos, merece la pena hacer más cantidad. 

Veréis, he tenido un fallo en la foto de los ingredientes. He preparado la "mise en place" con todos los ingredientes. He preparado la mesa para las fotos, la luces. He colocado y recolocado hasta que estuviera todo a mi gusto, menos la carne para no sacarla del frigorífico hasta el momento ya de ponerme a disparar. Pues he hecho todas las fotos. Recojo todo. Me pongo a cocinar .....y de pronto....¡¡no me lo puedo creer!! ....he hecho las fotos sin poner la carne. Que cabeza!!! 
Volver atrás no podía contemplarlo como opción porque había empezado el cocinado. Esa es la explicación si cuando veáis la foto os preguntáis donde está el ingrediente principal de este plato. 


INGREDIENTES





● 1 Kg de carne de ternera (también podemos poner mitad de ternera, mitad de cerdo).
● 1 Cebolla
● 2 dientes de ajo
● unas ramas de perejil
● 2 huevos
● 100 grs de miga de pan
● un poco de leche para remojar el pan
● un poco de harina
● sal y pimienta
● Aceite de oliva virgen extra
● 1 cucharada rasa de comino ( o una colmada de canela)

Para la salsa

● 2 dientes de ajo
● 30 grs de almendras
● 20 grs de tomates secos
● 1 litro de caldo de pollo
● 1 cucharadita de pimentón de la Vera
● 1 cucharada de canela (opcional)

ELABORACIÓN

● Ponemos la miga de pan en un bol y cubrimos con un poquito de leche.
● Picamos la cebolla muy pequeñita, la freimos (me gusta más añadirle la cebolla frita, que cruda) y reservamos.
● Mientras se fríe la cebolla majamos en el mortero los ajos crudos con una pizca de sal y el perejil. Reservamos.





● Batimos los huevos, ponemos sal, pimienta, el comino, (o en su defecto la canela), la cebolla frita, el majado de ajo y perejil. Mezclamos bien y añadimos la carne y la miga de pan bien escurrida de la leche. Volvemos a mezclar todo muy bien. Esta mezcla se hace mejor con las manos, siempre muy bien lavadas. 
● Mientras dejamos que la mezcla se tome de los sabores, podemos ir haciendo la salsa. 
● En una sarten con un fondo de aceite sofreimos los tomates secos, los ajos y las almendras. En cuanto tomen un poco de color (ojo, que los tomates secos se queman con facilidad) retiramos la sarten del,  fuego incorporamos el pimentón, damos unas vueltas, y enseguida agregamos un poquito del caldo y ponemos en el vaso de la batidora.  Trituramos. Agregamos el resto del caldo, la canela(en caso que la pongamos), y reservamos.
● Ahora ya vamos a dar forma a las albóndigas. Con una cuchara tomamos porciones, más o menos del mismo tamaño. A mi no me gustan muy grandes. Aproximadamente unos 30 grs por pieza, no más. 
Le damos forma redondeada con las manos, pasamos por harina, sacudimos el exceso de ésta y freimos en abundante aceite, que las cubra, un par de minutos.
Tanto albóndigas como croquetas me gusta freírlas en un cazo pequeño y profundo, así nos aseguramos que quedan bien cubiertas de aceite y se gasta menos que en una sarten grande.





● A medida que las vamos retirando del aceite, las colocamos en una cazuela. Cuando las tengamos todas, vertemos la mezcla del caldo sobre ellas y dejamos cocer todo el conjunto unos 15 minutos. Probamos para rectificar de sal. 
● Si acompañamos con las patatas, pelamos una patata pequeña por comensal. Lavamos bien y partimos a la mitad o en tres rodajas gruesas sin son grandes, estas a su vez en dos o tres bastones y estos en cuadrados.
● Freímos en abundante aceite. Nos sirve el mismo en el que hemos frito las albóndigas (si hemos sacudido bien la harina de las albóndigas, no tiene por qué estar sucio).
Si lo estuviera, lo colamos y volvemos a utilizarlo. 
● Incorporamos las patatas, ya fritas, a las albóndigas con su salsa.





  NOTAS

● Si haceis albondigas para más de una vez, patatas ponerle solo a las que os vayáis a comer en el momento. 
La patata aguanta mal el paso de las horas, peor el recalentamiento y menos la congelación . 


A comer!!!











domingo, 8 de septiembre de 2019


BERENJENAS RELLENAS "IMÁN BAYILDI"





Os contaba ayer, en la página de facebook de este blog,  que se ha montado un concurso en instagram, bajo el hastang #losviernesreto, con una propuesta o reto para cocinar cada viernes.

Este último, día 6 de septiembre, el reto era cocinar un plato de cine. Cualquier receta que aparezca en alguna película, a nuestra elección. Yo cociné tres platos y el primero de ellos fueron estas berenjenas. 




Cuando leí a principio de semana la propuesta enseguida me acordé de la película "Un toque de canela". Si ser cinéfila es ser aficionada al cine, yo lo soy. Lo que ya no soy, es una experta; por lo tanto puedo decir que esta película es preciosa. A mi me encantó, y le gustará a cualquier aficionado a la gastronomía y a las especias.  pero, si es o no, una buena película ya no me atrevo a opinar. Eso se lo dejo a los expertos.

Es una película del año 2004. Dirigida por Tassos Boulmetis y protagonizada por George Corraface, cuenta la historia de un niño que con 7 años emigró a Grecia, y ya convertido en un gran cocinero, vuelve a Estambul, 35 años después, para despedirse de su abuelo, de quien ha aprendido todo lo que sabe, sobre todo, la filosofía de la cocina. 

Curiosamente esta receta de berenjenas, sacada de un libro de cocina oriental, llevo ya tiempo haciéndola, pero no me acordaba que salía en esta película, hasta que no volví a verla para este reto. 




El Iman bayildi, traducido literalmente como " El Imán desmayado" ( circula una leyenda que dice tener este nombre, porqué el Imán la primera vez que probó esta receta se desmayó, de lo buena que estába), es un plato tradicional de la cocina turca y totalmente vegano.

Un apunte. En este plato son esenciales las especias. No os salteis ni una. Además vais a disfrutar más cocinandolas, que comiendo. Ya os lo digo.  El aroma que desprenden es increible. 




Vamos con la receta. Os pongo método tradicional y en este caso, también con thermomix.


INGREDIENTES




● 3 berenjenas hermosas, un kg aproximadamente.
● sal y pimienta molida
● 300 grs de cebolla (unas dos cebollas grandecitas)
● 4 dientes de ajo
● 1 pimiento verde italiano grande o dos pequeños (80grs)
● Aceite de oliva virgen extra
● 1cucharada de tomate concentrado (yo he puesto tomate frito de mi conserva que está espesito)
● 150 grs de tomate troceado en conserva o tomate fresco, pelado y sin semillas (en ambos caso, peso escurrido). Yo he puesto tomates del huerto, pelados, troceados y bien escurridos de su agua y sin semillas
● 1 cucharadita de azúcar moreno
● 40 grs de pasas sin semillas
● 20 grs de piñones
● 1 cucharadita de comino en grano
● 1/2 cucharadita de canela molida
● 1 pellizco de clavo molido (un pellizco es lo que te cabe entre el dedo índice y el pulgar)
● 1 pellizco de nuez moscada molida
● 1 cucharada de zumo de limón
● 1 cucharada de perejil fresco picado.

ELABORACIÓN






● Lo primero que haremos será precalentar el horno a 200°, calor arriba y abajo.
● Lavamos las berenjenas y sin quitarle la piel, las partimos por la mitad a lo largo. Hacemos unos ligeros cortes superficiales, (mirar las fotos) y las colocamos en la bandeja del horno, que previamente hemos forrado con papel de horno. Le ponemos por encima un poco de sal, pimienta y un hilillo de aceite. 
● Cuando el horno este caliente, introducimos la bandeja y horneamos 30 minutos (depende del horno), o hasta que veamos que están bien asadas. 
● Mientras se asan las berenjenas, vamos preparando el resto de ingredientes .
● Picamos cebolla, pimiento y ajo, pequeñitos. Salpimentamos y rehogamos en una sarten con un fondo de aceite. Cuando el sofrito esté hecho, incorporamos a la sarten el tomate concentrado, el tomate troceado, el azúcar, las pasas, los piñones, el comino, la canela, el clavo, la nuez moscada, sal y pimienta y dejamos sofreír todo junto hasta que el tomate esté apurado, pero no excesivamente frito ( en este paso sin despegarnos de la cocina porqué la explosión de aromas es alucinante y no os lo podéis perder) .




● Cuando el horno termine, sacamos la bandeja y dejamos templar para poder manipular bien las berenjenas. 
● En el momento que ya podamos trabajar sin quemarnos las manos y con ayuda de una cucharilla,  retiramos la carne de las berenjenas, sin pegarnos en exceso a la piel, para que no se rompan. Debemos quedar pegado a la piel, como medio cm de su carne.
● Picamos un poco la carne de las berenjenas y  añadimos al sofrito, junto con la cucharada del zumo del limón.  Mezclamos bien, probamos de sal,  y rellenamos las mitades de berenjenas. Volvemos a poner en la bandeja del horno y a los mismo 200° horneamos durante 10 minutos más. 
● Sacamos la bandeja del horno y dejamos enfriar o al menos que estén tibias. Se comen así, y están mucho mejor que calientes. La primera vez que las hice las comí recién sacadas del horno y cuando por la noche nos cenamos las que habían sobrado, habían ganado diez puntos. Por lo menos!!!
● En el momento de servir, picamos un poco de perejil y espolvoreamos por encima.





CON THERMOMIX






● Lo primero que haremos será precalentar el horno a 200°, calor arriba y abajo.
● Lavamos las berenjenas y sin quitarle la piel, las partimos por la mitad a lo largo. Hacemos unos ligeros cortes superficiales, (mirar las fotos) y las colocamos en la bandeja del horno, que previamente hemos forrado con papel de horno. Le ponemos por encima un poco de sal, pimienta y un hilillo de aceite. 
● Cuando el horno este caliente, introducimos la bandeja y horneamos 30 minutos (depende del horno), o hasta que veamos que están bien asadas. 
● Mientras se asan las berenjenas, vamos preparando el resto de ingredientes .
● Poner en el vaso la cebolla cortada en cuartos, los ajos, y el pimiento en dos o cuatro trozos, sal y 40 grs de aceite de oliva virgen extra. Trocear 4 seg/ velocidad 4, y sofreír 15 minutos/ 120°C/ giro a la inversa/ velocidad 1.
● Incorporamos al vaso, el tomate concentrado, el tomate troceado, el azúcar, las pasas, los piñones, el comino, la canela, el clavo, la nuez moscada, sal y pimienta y programamos, sin poner el cubilete,
 5 minutos/120°C/ giro inverso/velocidad cuchara. Retiramos a un bol y continuamos la receta de la manera tradicional.




Hacerlas que os van a gustar. Ya me contaréis. 






lunes, 5 de agosto de 2019



        TOMATES RELLENOS, FRIOS






Aunque ahora tenemos tomates en cualquier época del año, nada que ver los de invierno de invernadero, con el aroma y el sabor que tienen cuando es su época natural de producción, en pleno verano.

Como además hace calor y apetecen platos fresquitos; esta receta creo que os va a gustar, aunque a mi, sabéis como me gustan? Partidos a la mitad, sal gorda y a muerdos, aquello que te escurre el agüilla por los brazos. Es la mejor manera de sacarle todo el sabor a un tomate.  






Antes de entrar de lleno en la preparación, os cuento algo de historia sobre ésta fruta o verdura, que ésto aún genera debates, y de algunas de sus propiedades. 

Es una planta que pertenece a la familia de las solanáceas. Os decía antes que existen debates sobre si es verdura o fruta, pero todo indica que es una fruta, a pesar de consumirlo mayoritariamente en platos salados.

Su nombre científico es "LYCOPERSICON ESCULTECUM"
Se cultiva y consume en todo el mundo. De origen azteca, ellos los denominaban XICTOMATL (fruto con ombligo) o (ombligo de agua). A España llegó de la mano de Hernan Cortés, derivando ese nombre de xictomatl, en tomate. 

De cualquier manera  los primeros tomates que cultivaban los mexicanos y llegaron a Europa, era tomates amarillos, de ahí que el médico y botánico italiano Pietro Andrea Mattioli, en 1544 , los denominó, como "pomi d'oro", [manzana de oro], derivando después en pomodoro, que es como llaman los italianos al tomate,  y en Francia se le conocía como "pomme d'amor", [manzana de amor], y es que los franceses le atribuían propiedades afrodisíacas. 

En Inglaterra empieza a consumirse más tarde, ya que consideraban que eran tóxicos, por la "tomatina", nombre que recibe un alcaloide que se encuentra en las hojas. 
Supongo que por eso el nombre de la fiesta valenciana, "La tomatina". Y ese es el alcaloide que nos pone las manos amarillas cuando vamos al huerto a recoger tomates y, al menos yo, tenga que lavarme enseguida porque me produce cantidad de picores en manos y brazos. 
Pero pronto los ingleses se dieron cuenta que el fruto si era comestible y pasaron de pensar que era tóxico a considerarlo, como los franceses, afrodisíaco y lo llamaron "love apple". 





Sus propiedades, muchas. Es nutritivo, sin apenas calorias. Contiene mucha agua. Potasio, Magnesio, vitaminas B1 B2 B5, y sobre todo C . 
Y una de las cosas más importantes, el pigmento que le da el color rojo, el LICOPENO, un potente antioxidante y anticancerigeno.

Y a que no sabéis quien es el mayor productor de tomates del mundo? Si estáis pensando en España, va a ser que no. 
Ese, ese, China es el mayor productor y exportador de tomate procesado del mundo, seguido de la India. 

Hay infinidad de variedades. Os nombro sólo algunas y de las que yo conozco.
Tomate de pera
Kumato
Cherry o cereza
De rama
De colgar
Corazón de Buey
De larga vida
Tomate rosa.





Nosotros solemos sembrar en el huerto los de pera, que es el mejor para la conserva, Cherry, y corazón de buey y de larga vida. 
Un año conseguí semillas del tomate rosa, que trajimos del valle del Jerte, pero después se han perdido. 
Y hace unos días un amigo gallego, me ha dicho que me va a mandar semillas de uno llamado "tomate negro de compostela". Espero que se dé bien aquí, porqué la diferencia de clima influye. Os contaré el año que viene. 

De ésta receta, os cuento más cosas en CONSEJOS. Ahora vamos ya con los ingredientes.


INGREDIENTES ( para 4 personas)





● 1 tomate por comensal de entre 220 - 250 grs. cada uno
● pepinillos
● 150 grs de bonito
● 12 aceitunas verdes
● 1 huevo cocido
● Albahaca
● Aceite de oliva virgen extra y sal.


ELABORACIÓN




● Lavamos bien los tomates y los secamos. 
● Cortamos la tapa de arriba, del lado que el tomate agarra a la mata y la reservamos. Con un cuchillo bien afilado primero y después con ayuda de una cuchara, vaciamos los tomates.  
● Una vez vaciados, los salamos por dentro y ponemos a escurrir boca abajo. Por otro lado, la pulpa de los tomates la cortamos en bronuise, salamos y ponemos a escurrir en un colador.
● Desmenuzamos el bonito, ya escurrido, y lo ponemos en un bol.
● Deshuesamos las aceitunas, en caso que no las compremos ya deshuesadas, y cortamos en rodajas. Añadimos al bol donde teníamos el bonito.
●  Cortamos los pepinillos en rodajas. Rallamos el huevo. Picamos la albahaca pequeñita, reservando cuatro ramitas enteras para adornar. Agregamos todo esto al bol donde teníamos el bonito y las aceitunas, así como el tomate picado que teníamos escurriendo. 
● Aderezamos con sal y aceite de oliva virgen extra. 
● Mezclamos bien y rellenamos los tomates. 
● Los tapamos con su tapa y adornamos con la ramita de albahaca.




CONSEJOS

● Este plato no deja de ser como una ensalada pero que presentado así, gana mucho. Y sabe de forma diferente.
● Cuando compréis los tomates para este plato, escogerlos que sean más o menos del mismo tamaño. Que sean bien redondos y bonitos y lo más importante, maduros y rojos, pero que no estén blandengues.
● Yo le he puesto bonito de mi receta de " bonito en escabeche" que tengo que ponerla un día de estos en el blog, pero la podéis hacer con una lata de bonito, de atún, incluso con una de sardinas también os quedaría genial.
● También tiene la ventaja que podemos cambiar los ingredientes a nuestro gusto o dependiendo de lo que tengamos en ese momento en la despensa. Podemos sustituir las aceitunas verdes por negras, o incluso poner de las dos. O cambiar los pepinillos por alcaparras.
Vegetarianos y veganos podéis ponerle aguacate en vez del bonito. Os queda de fábula, porqué aguacate y tomate casan muy bien. 

         Aprovechar este momento de buen tomate para hacer éste plato.













jueves, 18 de julio de 2019



MOLLEJAS DE POLLO EN SALSA






Esta receta de mollejas en salsa la hago desde hace muchísimos años. Os acordáis cuando no teníamos Internet y existían las enciclopedias? Pues mi tía, cuando me casé, me regaló una enciclopedia de cocina.
Podría haber sido de fotografía, pero .... 
Menos mal que no me regaló la de costura, porqué no le habría dado uso ninguno. Pero ella ya sabía que desde pequeña a mi me gustaba meterme en la cocina con mi abuela. Y de ahí, de esa enciclopedia y del tomo: Carne, despojos, salazones y embutidos, con mis variaciones, salió esta receta.





En casa gusta mucho, aunque es más un aperitivo, o cómo mucho un complemento, después de un primer plato.
Como son un poco enredosas (no difíciles), y merman bastante después de cocinadas, yo suelo hacer 2 kilos de golpe (pero os pongo los ingredientes para 1 kg). Si queréis hacer como yo, doblais todos los ingredientes. 





Aguantan unos dias en el frigorífico porqué se queda una salsa gelatinosa que las conserva bien y si de pronto se presentan unos amigos a tomar una cerveza, calentais y teneis una tapa de exito asegurado, y que no se os olvide el pan, que esto tiene mojeteo. 
También congelan perfectamente, por lo que podéis ponerlas en recipientes de un par de raciones antes de llevar al  congelador. 

Aunque en la carnicería nos las dan ya muy limpias, a mi me gusta darle otro repaso. Tiquismiquis que es una. 
Os explico como lo hago en la elaboración . 
Ahora vamos con los ingredientes.


INGREDIENTES







●1 kg de mollejas de pollo limpias
●2 dientes de ajo
●1 Cebolla mediana
● 1 rama de perejil
● 1 cucharada de pimentón de la Vera
● 1/2 vaso de vino blanco
● 1 picante pequeño 
o una pizca de pimentón picante (opcional)
● Aceite de oliva virgen extra y sal.
● 1 limón
● dos hojas de laurel y agua. 

ELABORACIÓN






●  Os he comentado que vienen muy limpias pero aún así, yo les doy un repaso. Ponemos las mollejas en un bol cubiertas de agua fria y medio limon partido en dos trozos. 
Vamos mirando una a una por si les quedara algo de una telilla amarillenta, que hay que quitarle ( lo veis bien en las fotos), y las vamos poniendo un otro bol con agua fria y el otro medio limón. 
● Ponemos una olla de agua a hervir. Cuando rompa el hervor , escurrimos las mollejas del agua con el limón,  y las echamos en la olla que está el agua hirviendo (sin él limón) y siempre con el fuego fuerte las escaldamos 3 minutos, al mismo tiempo que vamos desespumando.
Escurrimos y tiramos ese agua. 
● En la misma olla previamente enjuagada, o mejor, en una olla exprés o rápida, que tardaremos menos, volvemos a poner las mollejas cubiertas de agua con sal y una hoja de laurel y dejamos cocer hasta que estén muy tiernas. En mi olla, es una rápida, dos anillos, 8 minutos. Si lo haceis en olla normal o exprés necesitarán algo más de tiempo. 
● Esperamos a que terminen de cocerse las mollejas para continuar con la receta. Cuando estén tiernas, retiramos la hoja de laurel, colamos y reservamos.
● Preparamos la salsa. Ponemos el aceite en una cazuela, picamos pequeñita (se llama picar en bronuise) la cebolla y sofreímos, junto con la otra hoja de laurel y el picante, en caso que se lo pongamos.



● Majamos en el mortero los ajos con el perejil y la sal. Desatamos con el vino. 



● Cuando empiece a tomar color la cebolla, retiramos unos segundos la cazuela del fuego para echar el pimentón. Mezclamos rápido para evitar que se nos queme y agregamos el contenido del mortero. 
● Incorporamos las mollejas. Dejamos cocer todo junto unos minutos hasta que la salsa reduzca un poco.

         Un buen pan y a disfrutar. 














viernes, 5 de julio de 2019



BIZCOCHO DE CEREZAS





 Seguimos ampliando el apartado de bizcochos.
Y como estamos en plena temporada de cerezas, vamos a utilizar unas riquísimas picotas del Jerte.
Sabeis las diferencias entre cerezas y picotas?
Pues mirad, la picota nos llega al mercado sin rabito, porqué en el momento de la recolección, éste se queda agarrado al cerezo. 
La picota es de un rojo mucho más intenso que la cereza, casi negro, es también más dulce y se recolecta un poco más tarde que la cereza. 
Pero podemos hacer éste bizcocho con cualquiera de ellas.





Éste es además un bizcocho de aprovechamiento, porqué utilizaremos restos de bollería que nos haya sobrado. Queda mejor con restos de bollos suizos, ya que su masa es más suave, pero nos queda bien con cualquier otro, de hecho éste de hoy está hecho con sobras de un bizcocho genovés. 

Es muy fácil, lleva pocos ingredientes y como todos los bizcochos en los que incorporamos fruta, tiene una textura extra jugosa. 

INGREDIENTES





● 450 grs de cerezas o picotas del Jerte, deshuesadas
● 300 grs de bollos de leche, suizos, o bizcocho 
● 1 Vaso de leche  
● 70 grs de mantequilla
● 75 grs de azúcar ( mirar consejos)
● 4 huevos
● 70 grs de almendras molidas
● 10 grs de harina normal
● 10 grs de levadura de pastelería ( tipo Royal)
● 1 cucharadita de canela en polvo

ELABORACIÓN




● Precalentamos el horno a 180° calor arriba y abajo.
● Untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos con harina, sacudiendo el sobrante. O bien forramos con papel de horno.
 En este caso he utilizado un molde cuadrado.
● Dentro de un bol desmenuzamos un poco los bollos, o el bizcocho. Cubrimos con el vaso de leche y reservamos para que se empape.  
● Mientras, deshuesamos las cerezas o picotas y quitamos el rabito, en caso que utilicemos de las primeras. Reservamos
● Cascamos los huevos y separamos las  claras de las yemas
● Con batidora eléctrica de varillas, o robot de cocina, batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener una crema. Vamos añadiendo las yemas una a una y sin dejar de batir. 






● Cuando la mezcla esté bien esponjosa añadimos, la almendra molida, la harina y la levadura tamizadas, la canela, los bollos empapados en la leche y las cerezas ya deshuesadas, pero enteras. Mezclamos bien.





● Montamos las claras firmes y añadimos a la mezcla con movimientos envolventes, para que no se bajen.
● Vertemos la masa en el molde y metemos al horno unos 40 mtos. aproximadamente o hasta que al pinchar  con una aguja, o brocheta, esta nos salga limpia.





● Cuando lo saquemos del horno dejamos enfriar 10 minutos, desmoldamos y colocamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse.
● Una vez frio, espolvoreamos con azucar glas y adornamos con unas cerezas y una ramita de hierbabuena, o cómo más os guste.





CONSEJOS




● En las fotos de la preparación veréis el aparatejo para deshuesar. A mi me lo trajeron de Italia hace muchos años, aquí no había y aún no teníamos mucha cultura de comprar por Internet,  pero hoy, en cualquier tienda de menaje de cocina los tenéis y son baratos. Yo lo uso mucho porqué las aceitunas están mejores las que compras con hueso, que deshuesadas. Y después ya le quito yo el hueso cuando las necesito sin él, para alguna preparación. 
Que no tenéis el cachivache éste, pues con un cuchillo de punta finita se lo quitáis, aunque se romperán un poco más las cerezas.
● La leche puede ser desnatada. También podéis utilizar una leche vegetal, teniendo en cuenta que cambiará el sabor.
● Si utilizáis resto de bollería, tipo suizos o de leche, la cantidad de azúcar que pongo en la receta es válida. Si vais a utilizar restos de un bizcocho, dependiendo si ese bizcocho lo habíais endulzado mucho, igual tenéis que quitar 10 o 15 grs de azúcar. También tener en cuenta si la cereza esta muy dulce o es más ácida. 
● Las almendras tienen que estar bien molidas. Podéis comprarla ya molida.
● Ya os he dicho en otra ocasiones , el tema del horno. Cada uno es un mundo. En el mio puede tardar 40', y otros pueden necesitar 30', o 45'. Si veis que se dora demasiado por arriba, taparlo con un trozo de papel de aluminio. Pero no habráis nunca el horno antes de los 25 minutos; se bajará el bizcocho. 
● Cuando empezamos la preparación, lo primero que hay que hacer siempre, es precalentar el horno y preparar el molde. La masa no puede nunca quedarse esperando a que nosotros terminemos con estas dos tareas; especialmente algunas masas que llevan como impulsor bicarbonato o gaseosillas, ya que estos empiezan a trabajar aún en frío y con el contraste del horno caliente nos hará puffff. Y nos quedamos sin bizcocho. 
● En las fotos veréis que la textura de la masa es, si me apurais hasta poco apetecible, pero he querido ponerla para cuando lo hagáis no penséis que está mal. Es que no es una masa fina de harina y huevos como en otros dulces. Al llevar restos de un bizcocho ya cocido y la almendra queda con esa textura tan granulosa. Pero eso no es problema. Esta buenísimo. 

Pues con esto y un café, té, o una limonada casera bien fresquita, a merendar.