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jueves, 24 de junio de 2021

 

MERMELADA DE ALBARICOQUES 





Que buen ritmo llevo ahora. Receta por semana.

Hoy toca dulce, aprovechamiento y fondo de despensa.

Había muchos albaricoques en el árbol y tener unos tarros de esta mermelada en la despensa, para las tostadas del desayuno o las tartas de manzana, durante el invierno, se agradece y mucho .

Siempre hago las mermeladas prácticamente igual. La diferencia está en poner, a veces, alguna especia y el tiempo de cocción variará dependiendo de la cantidad de agua que tenga la fruta. 

Tradicionalmente se les pone el mismo peso de azúcar que de fruta. Pero quedan excesivamente dulces para mi gusto. Dependiendo de lo dulce que sea la fruta que estoy utilizando le pongo menos de la mitad o incluso la tercera parte. Y para ayudar a espesar pongo un sobre de agar-agar. Ya sabéis que el agar-agar es una gelatina vegetal que encontráreis en cualquier supermercado.



La mermelada cuando aún está caliente nos puede parecer líquida, pero al enfriarse espesa. Entonces, hay un truco para saber si ya está o necesitamos dejarla cocer un poco mas. Ponéis una cucharadita en un plato y meter en el congelador para que enfríe rapidito. La sacamos y empujamos con el dedo, si no se mueve es que ya está. Si vuelve a su sitio seguimos cociendo un rato más y volvemos a repetir la prueba. Tenéis una foto de esto en la receta de la mermelada de ciruela AQUI. En la de hoy se me ha olvidado haceros foto. 


INGREDIENTES 





• 600 g de albaricoques (peso sin hueso)

• 200 g de azúcar

• Una cucharada de azúcar avainillado 

• una vaina de vainilla 

• El zumo de medio limón 

• Un sobre de agar-agar 


ELABORACIÓN 




• Ponemos en una cazuela los albaricoques lavados, sin hueso y troceados junto con el resto de ingredientes, menos la gelatina. 

• Mantenemos el fuego medio hasta que se derrita el azúcar . Después ponemos al mínimo y dejamos cocer hasta que esté hecha y sin dejar de remover para que no se agarre. 

• Cuando le quede como cinco minutos incorporamos el agar-agar disuelto en un poquito de agua. 

• Por último podéis dar un golpe de batidora y dejarla más o menos triturada según vuestro gusto. A mi me gusta más dejarla con tropezones. Con lo que se deshace la fruta en la cocción es suficiente.

• Si hacemos poca cantidad y la vamos a consumir pronto podemos conservarla en el frigorífico. Si no, hay que envasar y hacerle un baño María.




• Para hacer esto, envasar la mermelada en los tarros, aún caliente. Cerrarlos bien. Poner en una olla profunda, que al cubrirlos con agua, ésta quede un par de dedos por encima de las tapas. Cocer durante veinte minutos, contados desde que rompe a hervir. 

• Dejamos enfriar dentro de la misma olla. Los sacamos, secamos y ya podemos etiquetarlos y guardar. 


CON THERMOMIX 




• Ponemos en el vaso, los albaricoques lavados, sin hueso y abiertos a la mitad junto con el resto de ingredientes, menos el agar-agar. 

• Triturar 5 segundos a velocidad 5. Si os gusta más triturada darle unos segundos más. 

• Programamos 40 minutos, temperatura varoma, velocidad 2. 

• A los diez minutos de empezar quitar el cubilete para facilitar la evaporación y poner el cestillo para evitar salpicaduras.

• Desleimos la gelatina en un poco de agua fría y cuando falten cinco minutos para terminar la añadimos al vaso.

• Comprobamos la textura como os he explicado al principio de éste post. Si aún no está, programamos misma temperatura y velocidad, 5 minutos más. 

• Para envasar, como os he explicado en la elaboración tradicional.




Esto es todo. 

Es una mermelada deliciosa, os merece la pena comprar un par de kg de buenos albaricoques y hacerla. 


                   🌱🌱🌱🌱🌱


















miércoles, 16 de junio de 2021



ESPAGUETIS NEGROS CON GAMBITAS Y SALSA DE AZAFRAN 




Hoy toca pasta. Y cuanto más sencilla y menos ingredientes más rica está.

 En realidad este plato tradicional italiano se llama Spaguetti al Nero di seppia. Compramos la pasta normal y los cocemos añadiendo al agua de cocción un par de bolsitas de tinta de calamar. Si además queremos un sabor más potente a mar, los cocemos en un caldo de pescado. 

Pero yo hoy, para no liarnos mucho los he llamado negros y los he comprado ya de ese color. Que ya alguien me ha dicho que a veces le asusta el nombre de la receta y no quiero que salgais corriendo.  

Es una receta super sencilla, pocos ingredientes, muy sabrosa y resultona, para cambiar un poco de las recetas que hagáis normalmente. 

Es también un plato apto para aquellas personas tiquismiquis que no les gusta la verdura, ni un sofrito, ni tomate, cebolla, ajo, nada de nada. Y las hay, que yo conozco alguna. 

Ya sabéis que en Italia nos acusan, con razón, de maltratar la pasta . La cocemos en exceso y las bañamos en salsas demasiado calóricas.

Os digo algunas cosas que debemos o no hacer, al menos para que las conozcáis. Después quien cocina decide. 




La pasta se cuece sólo con agua y sal. Nada de ponerle aceite, ni orégano. 

El tiempo de cocción lo dejaré al gusto de cada casa. Para mi con 15 minutos está bien. Algunos os resultará dura y si alguna italiana o italiano me leyera diría que me he pasado de tiempo con creces. Sí he leído que la pasta cocida en exceso es menos digestiva. 

No necesita un plato de pasta muchos ingredientes para estar ricos. Y por supuesto no necesita de grandes salsas. De hecho se ha extendido hacer la pasta a la corbonara con nata, cuando no la lleva. 

A mi me enseñó un italiano un truquito . Cuando escurras la pasta no tires el agua de cocción . Al mezclarla con el acompañamiento si la ves un poco reseca le añades un caldo de ese agua y es lo suficiente para que quede jugosa y rica. De hecho tenéis en el blog otra receta también de espaguetis que no lleva salsa y están riquísimos . Tenéis la receta AQUÍ.

Sin embargo estos de hoy si llevan salsa y nata. Pero es que está muy rica y muy vistosa por el color. Y así voy teniendo recetas para todos los gustos. 

Y vámonos ya a la cocina 


INGREDIENTES (para 4 personas)




• 250 a 300 g de pasta, dependiendo de lo comilones que seáis en casa.

• 300 g de gambitas crudas

• 200 ml de vino blanco ( tipo albariño)

• 0'25 g de azafrán

• 250 ml de nata de cocinar 

• una cucharada sopera de maizena 

• dos cucharadas soperas de zumo de limón

• aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta

• unos tallos de cebollino 


ELABORACIÓN 




• Ponemos el vino blanco y el  azafrán en un cazo. Llevamos a ebullición y dejamos hervir a fuego  fuerte y destapado (para que evapore todo el alcohol) hasta que se reduzca a la mitad. 

•Disolvemos la maicena en la nata y la incorporamos al vino ya reducido. Salpimentamos. Calentamos a fuego lento, removiendo, hasta que espese.

• Ya fuera del fuego añadimos el zumo de limón y mezclamos muy bien.

• Pelamos las gambas y las salteamos en una cucharada de aceite. Salamos. 

• Cocer la pasta a vuestro gusto. Escurrir. Añadir las gambas con su aceite. Salsear y decorar con el cebollino picadito. 


      Ya está. No me digáis que no es sencilla . 





                        🌱🌱🌱


























jueves, 10 de junio de 2021




TABULÉ DE CUSCÚS 






Tercera receta en tres semanas. Después del parón que tuve, ya vamos a buen ritmo.

Y como en esta tierra empieza a apretar el calor, vamos con una receta fresquita y que te puedes dejar hecha con unas horas de antelación. Aunque yo hoy he combinado dos cosas diferentes. El plato en sí y el ingrediente principal proceden de diferentes culturas y ahora os explico diferencias y porque lo hago de esta manera.

Para hacer el Tabulé se utiliza bulgur, y aunque deriva al igual que el cuscús, del trigo, se parecen pero no son lo mismo. 

EL BULGUR se obtiene después de cocer los granos de trigo enteros y posteriormente dejándolos secar. A la hora de prepararlo hay que cocerlo un poco. Es originario de Oriente Proximo. 

Por su parte el cuscús, se obtiene de remojar la semola del trigo con agua y amasar hasta obtener esas diminutas bolitas que lo forman. A veces se le hace un precocido y se seca. Es plato típico del norte de África, especialmente Marruecos y ellos lo utilizan como acompañamiento de guisos de verduras o carnes (menos cerdo, que ya sabéis que los musulmanes no toman) . Depende con que lo acompañes, le da el nombre al plato. Cuscús de pollo, de cordero o de verduras. 





Se prepara en ollas con recipiente para cocinar al vapor (cuscusera). El guiso se hace en la parte baja de la olla y al mismo tiempo en la parte de arriba preparamos el cuscús al vapor. De esa manera adquiere todos los sabores del guiso que hay debajo. 

Nos gusta mucho el tabulé en casa, porque es una ensalada fresquita. Y hacerlo con cuscús en vez de bulgur, es sólo porque a mí particularmente me gusta más el primero. 

Todo el cuscús que compramos en Europa viene ya precocido. Si tenemos posibilidad de hacerlo al vapor para acompañar el guiso como hacen en Marruecos, genial. Si no, también podemos hidratarlo. Yo lo hago así:  

Para 

• 250 g de cuscús 

• 500 g de agua 

• 20 grs de mantequilla 

• una cucharadita de sal 

Ponemos el cuscús en un bol . En un cazo al fuego ponemos el agua, la mantequilla y la sal. Bien caliente, pero antes de que empiece a hervir, vertemos sobre el cuscús, removemos, tapamos y dejamos reposar cinco minutos y ya podemos utilizarlo. 

Pero para esta receta en concreto no lo vamos a hidratar con agua. Ahora os cuento.


INGREDIENTES




Os pongo las cantidades aproximadas, pero son un poco aleatorias. Es una receta que admite más o menos cantidad de una cosa u otra según los gustos. 


• 150 g de cuscús

• 2 tomates hermosos (500 g aprox.)

• Un par de cebolletas frescas y tiernas o una cebolla roja 

• Un manojo de perejil, hierbabuena y cilantro (a quien no os guste este último, prescindir de él)

• Algunas hojas más de hierbabuena para decorar

• Sal 

• Media cucharadita de comino 

• aceite de oliva virgen extra 

• zumo de limón 


ELABORACIÓN 




• Pesamos el cuscús y reservamos 

• Partimos el tomate en trozos pequeños recogiendo todo el jugo y lo ponemos en un bol amplio.

• Limpiamos y picamos las cebolletas o cebolla en trozos también pequeños y agregamos al bol donde estaba el tomate

• Las aromáticas las picamos tambien muy pequeñas y las incorporamos al bol.

• Agregamos el aceite de oliva, el comino, la sal y el zumo del limón y mezclamos con todas las verduras.

• Por último incorporamos el cuscús (sin hidratar) y mezclamos muy bien.




• Tapamos con un film de cocina y lo llevamos al frigo durante, al menos, dos horas. Los jugos del tomate y la vinagreta se encargaran en ese tiempo de hidratar el cuscús. 

• En el momento de servir adornamos con unas hojitas de hierbabuena.


CONSEJOS 




• Si lo hacéis al momento y no podéis darle esa hora y media o dos horas de reposo en el frigo, entonces tendréis que, previamente, hidratarlo con agua caliente como os explico al principio de éste post.

• Podéis llevarlo a la mesa en una fuente, o si queréis emplatarlo de forma individual como en la foto, hacéis lo siguiente: cogéis un bol de una ración, mejor si es de cristal, y lo untais ligeramente de aceite. Echáis el tabulé hasta llenarlo, presionais un poco con una cuchara. Poner un plato encima y le dais la vuelta. Quitáis el bol y listo . Después decorar con la hierbabuena . 


Listo . ¡A comer! 




  🌱🌱🌱🌱🌱
































































 

sábado, 29 de mayo de 2021



BIZCOCHO (BUNDT CAKE) DE BAILEYS con CRUMBLE DE CHOCOLATE Y CAFÉ





Bueno, después de llevar casi dos meses y medio sin publicar nada, creo que me he puesto las pilas,  la semana pasada os puse la receta de las albóndigas de salmón y hoy toca dulce. 

Vamos a seguir ampliando la carpeta de los bizcochos. Creo que ya tenemos ocho, el BIZCOCHO DE ACEITE, o bizcocho de mi madre, uno de ciruelas, otro de manzana, de chocolate, de cerezas, de naranja, de fresas y de calabaza especiada. Todos los tenéis en el blog.

Éste será el noveno. Un bundt cake no es otra cosa que un bizcocho horneado en un molde llamado bundt, vamos!! que lleva un agujero en el centro. Yo lo he hecho en un molde Nordic Ware. Tengo varios modelos y son todos preciosos, pero podéis hacerlo en el que queráis o tengáis por casa. 






Para éste tipo de moldes las masas suelen ser más densas, menos aireadas que las de los bizcochos que estamos más acostumbradas a hacer; pero no quiere decir que no queden jugosos y tiernos. De hecho éste que os traigo hoy, cuando lo hice la primera vez y fui a desmoldarlo, pesaba tanto que pensé: madre!!! Como una piedra me ha quedado. Para nada. Extra jugoso . 

Este bundt está sacado de la página de Instagram de @laurelylimon, que hace unos bizcochos impresionantes, con alguna adaptación a mi gusto, especialmente la reducción en el peso de azucar. 

Leer los consejos que os pongo al final, que os ayudarán con la elaboración de la receta.

Y vamos ya con los ingredientes 


INGREDIENTES 

Para el bizcocho 




• 5 huevos 

• 150 grs de azúcar mascabado, o panela 

• 200 ml de aceite de oliva virgen extra, suave 

• 170 ml de Baileys 

• 200 ml de nata

• 375 grs de harina común

• un sobre de levadura química (tipo Royal) 

• 70 grs de chispas de chocolate 

• la ralladura de un limón y de una naranja 

• una pizca de sal 


Para el glaseado 




• 50 ml de Baileys 

• 100 grs de azúcar glasé 


Para el CRUMBLE de chocolate y café




• 40 grs de mantequilla 

• 40 grs de azúcar moreno 

• 65 grs de harina de trigo 

• una cucharada de cacao puro en polvo 

• una cucharada de café soluble 

• 40 grs de chispas de chocolate 


ELABORACIÓN 




• Preparamos el molde. Lo untamos con  mantequilla y espolvoreamos de harina sacudiendolo boca abajo sobre la encimera para eliminar el sobrante

• Precalentamos el horno a 180° calor arriba y abajo 

• Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que doble su volumen, unos seis minutos.

• Incorporamos el aceite en hilo y batimos hasta que esté totalmente integrado.

• Echar el Baileys y batir un minuto más.

• Añadir la ralladura de naranja y limón y mezclar 

• Tamizamos la harina con la levadura y la sal. Incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes. 

• Añadimos la nata y mezclamos bien 

• Incorporamos las pepitas de chocolate y removemos .

• Por último vertemos la mezcla en el molde y horneamos a 180° durante 55 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con una brolleta ésta salga limpia. 

• Cuando lo saquemos del horno lo dejamos reposar diez minutos. Después desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. 

• Mientras el bizcocho se enfría preparamos el crumble. 




                  • Precalentar el horno a 160°

                  • Troceamos la mantequilla y la ponemos en un bol con el resto de los ingredientes.

                  • Mezclamos bien con las manos hasta tener una especie de arena gruesa.

                  • Colocamos una lámina de papel vegetal en la bandeja del horno y sobre ella ponemos está mezcla y extendemos.

                  • Horneamos a 160° unos 15 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar.

• Para el glaseado, ponemos los ingredientes en un bol y batimos con varillas manuales hasta que esté todo bien integrado. 




• Cuando el bizcocho este frío ponemos debajo de la rejilla un plato grande o un papel de horno y vertemos el glaseado sobre él.

• Cuando hayamos vertido todo el glaseado y antes que se seque esparcimos por encima el crumble. 


CONSEJOS 



• El original de ésta receta llevaba 300 grs de azúcar. Mitad moreno, mitad refinado. Yo le he puesto sólo 150 grs, todo mascabado, y para mí es suficiente. Pensar que el Baileys está azucarado y el glaseado lleva más azúcar. Pero si os gusta muy dulces, pues aumentar la cantidad.

• Podemos prescindir del glaseado y del crumble? Podemos, y el bizcocho seguirá estando riquísimo. Pero si lo hacéis para regalar o para recibir invitados, con esa terminación triunfareis. 

• Utilizar un aceite de oliva suave, tipo alberquina. Si el que tenéis en casa es muy fuerte, sustituirlo por girasol, si no prevalecerá el sabor del aceite sobre todo lo demás 

• Es importante que la mantequilla del crumble esté bien fría. 

• Y por último el tema del horno. Creo que os lo digo en todos los post. Cada horno es un mundo. Os doy los tiempos del mio. Del que tengo ahora mismo. Pero tenéis que conocer el vuestro. Si calienta mucho podéis bajar la temperatura hasta 170°, podéis darle un poco menos de tiempo y comprobar si está hecho por dentro pinchado una brocheta. Si sale limpia y seca es que ya está. Si aún sale manchada ir dando más tiempo de cinco en cinco minutos y si veis que se tuesta mucho por arriba podéis ponerle un papel de aluminio. 

Eso sí, nunca abráis el horno antes de transcurridos 25 minutos porque se os bajará. 


      Eso es todo. Disfrutarlo y ya me contáis . 



            🌱🌱🌱










 

























viernes, 21 de mayo de 2021


ALBONDIGAS DE SALMÓN EN SALSA DE ESPARRAGOS




 Os traigo hoy una receta que me encanta. Para éste plato podemos utilizar espárragos trigueros salvajes,  (quién me conoce sabe lo mucho que me gusta salir al campo a buscarlos), pero ya se ha pasado la temporada y podéis usar espárragos verdes cultivados.

Además de la clásica y riquísima tortilla, yo hago una sopa estupenda que tenéis la receta AQUI

En éste caso los vamos a utilizar para la salsa porque el ingrediente principal es salmón y lo que más me gusta de éste plato es que es de aprovechamiento. 




Veréis, me gusta marinar salmón en casa y tener siempre en el congelador para algunas preparaciones o un aperitivo. Suelo, cuando lo veo bien de precio, comprar uno entero. Como para marinar solo me interesan los lomos, pido que me corten un trozo de la cola y un trozo como de cuatro o cinco cms. pegado a la cabeza y después abrir y quitar la espina central. 

Ya en casa le quito toda la carne pegada a la cabeza, la carne de la cola y todo lo que puedo pegado a la espina central. Y con esos restos preparo éstas ricas albóndigas.

Claro, que siempre podéis comprar un trozo de salmón y ya. Limpiarlo bien de piel y espinas y listo para utilizar. 

Y vamos ya con los 


INGREDIENTES 




• Un manojo de espárragos verdes 

• Una cebolla o cebolleta de tamaño mediano 

• 500 grs de salmón fresco limpio de piel y espinas 

• Un huevo 

• 100 grs de miga de pan remojada en leche (podéis sustituir por pan rallado) 

• 50 grs de vino blanco 

• 100 grs de nata para cocinar 

• 200 grs de caldo de pescado o verduras (tenéis la receta de las pastillas de caldo concentrado de verduras AQUÍ, y la del fumet de pescado AQUÍ )

• Aceite, harina, sal, pimienta y eneldo .


ELABORACION 





• Limpiamos los espárragos y troceamos, dejando las yemas enteras.

• Ponemos la miga de pan en un bol y cubrimos con leche para remojarla.

• Picamos la mitad de la cebolla en bronuise y rehogamos en un poco de aceite. Cuando la cebolla empieza a tomar color, incorporamos los espárragos, menos las yemas,  pochamos unos minutos más y agregamos el vino. Ponemos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol. Agregamos la sal, añadimos el caldo y dejamos cocer 30 minutos .

• Cuando los espárragos estén muy tiernos, trituramos todo, colamos para que nos quede una crema muy fina . Añadimos la nata, volvemos a triturar y reservamos. Nos tiene que quedar una salsa ligera. Si es necesario añadimos un poco más de caldo o agua.




• Picamos finamente la carne del salmón, colocamos en un bol, mezclamos con la otra mitad de la cebolla cortada muy pequeñita. Añadimos un huevo batido, sal, pimienta, eneldo muy picado si es fresco, o seco. Mezclamos bien y le incorporamos la miga de pan bien escurrida de la leche, o el pan rallado. Os tiene que quedar una mezcla que podamos trabajar bien con las manos, pero que no esté reseca. 

• Damos forma a las albóndigas, las pasamos por harina y freímos ligeramente.

• Ponemos la salsa de espárragos en la cazuela, probamos de sal. Incorporamos las albóndigas ya fritas a la salsa y dejamos cocer todo junto hasta que estén tiernas. En el último momento, en una sartén apenas untada de aceite, salteamos las yemas de los esparragos que habíamos reservado, las incorporamos a la cazuela, tapamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

                                 Espero que os guste 



                                              

         🌱🌱🌱












miércoles, 3 de marzo de 2021

     

CHAMPIÑONES ENCURTIDOS



Hoy os voy a dejar en el blog un aperitivo riquísimo, sobre todo si os gustan los champiñones.

Los podéis hacer con suficiente antelación y tenerlos en la nevera. Al llevar vinagre os van a durar unos cuantos días. No os sabría decir exactamente cuántos, porque en casa no duran ni dos días. Vuelan!!

Pero calculo que al menos una semana aguantarán perfectamente. 

Os van a venir genial para tomaros la cervecita mientras esperáis que termine de hacerse la paella de los domingos o si se presentan amigos de sorpresa y queréis ponerles algo de picoteo. Ya, ya sabemos que ahora mismo pocas sorpresas de amigos ni familia tendremos, pero llegarán y habrá que agasajarles como se merecen y aprovechar el tiempo perdido. 




Yo he utilizado champiñón portobello que es más sabroso, pero podéis hacerlo con el blanco. Sí es importante, para ésta elaboración, que los compréis de los más pequeñitos. Tamaño bocado. 

Llevan pimienta en grano. Yo le pongo una cucharada de mezcla que lleva pimienta negra, blanca, de Jamaica, rosa y verde . Además del gusto, le da color, pero podéis ponerle solo pimienta negra. 

El vinagre de arroz, podéis sustituirlo por un vino blanco, tipo albariño o verdejo. Pero......yo los he hecho de las dos formas, incluso con otro vinagre,  y hay diferencia. Están mucho mejor con el de arroz. Tampoco es gasto, no es caro, suelen ser botellitas pequeñas, no se estropea aunque esté abierto y además , si es que lo vais a gastar rápido. Cuando probéis estos champis repetireis seguro. 

Ingredientes sencillos y se hacen en un pis-pas. Ya veréis.


INGREDIENTES



• 300 grs de champiñón portobello

• 125 ml de vinagre de arroz

• 240 ml de agua

• 75 grs de azúcar (yo he puesto azúcar de caña)

• una cucharadita de sal 

• una cucharada de granos de pimienta 

• 2 hojas de laurel 

• 2 dientes de ajo enteros y pelados.


ELABORACIÓN 




• Lo primero que tenemos que hacer es limpiar los champiñones. Primero le quitaremos un poquito de la base del pié que siempre está más feo. Después, como ya sabéis que las setas no deben meterse en agua para lavarse, humedecemos la punta de un paño limpio y vamos limpiando los champis uno a uno.

• Ponemos los champiñones después de limpios en un cazo. Cubrimos con agua y dejamos hervir durante cinco minutos . Escurrimos y desechamos ese agua. 

• En el mismo cazo, después de enjuagarlo, ponemos todos los demás ingredientes, menos los champiñones. Llevamos a ebullición 

• Cuando empiece a hervir, ponemos fuego medio, incorporamos los champiñones y dejamos cocer todo junto tres minutos más. 

• Apartamos del fuego, dejamos enfriar un poco a temperatura ambiente y después ponemos todo en un tarro o un táper de cristal y a la nevera hasta el momento de consumir. Mejor de un día para otro. 



   No me podréis decir que no es fácil. Y veréis que rico. Ya me contaréis. 

Disfrutarlos. 


















domingo, 14 de febrero de 2021


GARBANZOS GUISADOS CON BACALAO Y ESPINACAS. 





Vamos con una recetita nueva en el blog . Los garbanzos son mi legumbre preferida y éste guiso con bacalao y espinacas, uno de los que mas hago en los meses de invierno.

Es un guiso que con ligeras variaciones, creo que se hace en la mayoría de los hogares españoles. Así que supongo que todos y todas sabéis hacerlos, pero como he dicho otras veces éste blog es un cuaderno de cocina virtual para mis hijas por lo que todas las recetas tienen que estar. 

Necesitamos un sofrito, que yo en éste caso ya tenía hecho. En el mes de agosto cuando hay en el huerto muchos tomates y pimientos, aprovecho y hago conserva para todo el año. 

Preparo un sofrito tradicional con ajo, cebolla, pimiento rojo y verde,  y tomate. Envaso en tarros que cuezo al baño María y tengo para todos los guisos del invierno cuando los tomates no saben a nada. Sólo hay que abrir, echar en la olla y listo.






Depende de la economía podemos poner un buen lomo de bacalao o una parte baja que tiene menos chicha, pero igualmente gustoso y es más económico.  Aunque en algunos platos de bacalao os he dicho que podemos tirar de un lomo congelado y ya desalado, no es lo más recomendable para este guiso, que es necesario que tenga sabor y eso sólo lo conseguimos con el bacalao que desalamos en casa, aunque sea con una de las partes menos nobles . 

Sé que hay quien utiliza para éste plato acelgas por espinacas. Yo utilizo éstas últimas porque concretamente para este guiso me gustan más o quizás porqué así lo hacía siempre mi madre. 

Después os cuento algunos trucos más de los que a mí me gustan, en consejos. 


INGREDIENTES 




•  3 dientes de ajo 

•  media cebolla 

• un pimiento verde italiano o medio de cuatro cascos 

• un cuarto de pimiento rojo de cuatro cascos 

• dos o tres tomates frescos pelados y sin pepitas o tres de lata. 

• 500 grs de garbanzos previamente remojados desde la noche anterior 

• Un manojo de espinacas frescas o una bolsa de las que vienen ya lavadas 

• Un trozo de bacalao por persona 

• Una hoja de laurel y media cebolla para cocer los garbanzos.

• Una cucharadita de cominos

• Caldo de verduras y un poco del agua de cocer los garbanzos. 

• Un par de huevos cocidos 

• Aceite de oliva virgen extra, sal y una cucharadita de pimentón de La Vera


ELABORACIÓN 




• 24 horas antes ponemos el bacalao en un recipiente cubierto de agua y guardamos en el frigorífico, cambiándole el agua tres veces.

• Ponemos los garbanzos en remojo, cubiertos de agua, la noche anterior.

• Por la mañana ponemos los garbanzos en una olla normal o express , cubiertos de agua con la media cebolla entera, la hoja de laurel y sal. Cocemos hasta que estén tiernos. Escurrimos y reservamos una poca del agua de cocerlos.

• En una cacerola hacemos un sofrito poniendo primero los ajos y la cebolla muy picaditos. A los pocos minutos agregamos los pimientos picados de la misma forma. Cuando todo esté bien rehogado añadimos el tomate muy picado y dejamos hacer todo junto a fuego lento. Salamos.

• Incorporamos las espinacas lavadas y troceadas. Rehogamos unos minutos junto con el sofrito. Agregamos una cucharada de pimentón de La Vera, un vaso de caldo de verduras o de agua con una pastilla de concentrado de verduras casero, (tenéis la receta Aquí,) el bacalao, los garbanzos ya cocidos y el agua que habíamos reservado de cocerlos. Dejamos cocer hasta que el bacalao esté hecho.

• Mientras, cocemos los huevos en agua con sal durante diez minutos desde que empiece la ebullición. Refrescamos con agua fría, pelamos y reservamos. 

• Ponenos en el vaso de la batidora un cacito de garbanzos con caldo, la cucharadita de cominos y una de las yemas de los huevos cocidos. Trituramos y agregamos al guiso. Mezclamos . Picamos el otro huevo cocido y añadimos a la cazuela. Probamos de sal y servimos calientes. 


CONSEJOS





• Si tenéis problemas vosotros o los comensales en encontraros con las tropezones del sofrito, cuando esté hecho, y justo antes de integrar las espinacas podéis meterle la batidora y triturar, después continuáis la receta igual.

• Si utilizáis un bote de garbanzos ya cocidos, previamente enjuagarlos bien del agua de conservación. Y ponéis más cantidad de caldo de verduras 

• Os cuento un truco que tengo. Cuando pongo garbanzos de remojo, suelo poner un kg. Los que no utilizo ese día, los congelo. Después del congelador van directos a la olla.  


      ¡Que aproveche!