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jueves, 23 de mayo de 2019

ARROZ CON HABAS








Sí habéis leido el post anterior, Duelos y quebrantos, donde os cuento la idea de poner durante este mes de Mayo alguna receta relacionada con la literatura, pues...ya no os lo tengo que repetir aquí. 

Vamos a ir con la segunda receta de este reto. 
En un blog que hace un humilde guiño a la cocina portuguesa, alguna receta de la literatura de este país tenia que estar. 
En mi ignorancia, reconozco que quitando a Saramago, algo de Pessoa (poco. Confienso que me cuesta leer poesia), y últimamente algo de José Luis Peixoto ( que me descubrió mi amiga Olga Ayuso), tampoco he leído más literatura portuguesa, así que más difícil aún descubrir donde poder encontrar esa relación, literatura y gastronomía. 
Pero ahí está el profesor y amigo Javier Figueiredo, que con un mensaje pidiendo ayuda, nos resuelve el problema rápido. 

El escritor elegido ha sido, Eça de Queiroz y su novela   "La Ciudad y las Sierras",  ( A Cidade e as Serras).





Eça de Queiroz, es un escritor portugués, que murió justo al empezar el siglo XX. De hecho esta novela se publicó ya de forma póstuma, en 1.901. 
Es un autor muy irónico y tiene una narrativa plenamente vigente, que os recomiendo.

Por otro lado, Maria de Lourdes Modesto, es una señora que tiene ya 88 años, y en 1958, siendo profesora en el Liceo Francés en Lisboa, la RTP invitó a hacer un programa de índole cultural, que terminó siendo un afamado programa de cocina en su pais.
 Estudiosa de la cocina tradicional portuguesa,   (Tiene un libro titulado así, " Cozinha Tradicional Portuguesa", que me regaló mi hija María, y creo os he enseñado alguna vez) y con varios libros publicados; curiosamente entre ellos, " COMER E BEBER COM EÇA DE QUEIROZ", donde nos explica la elaboración de los platos que aparecen diseminados en las obras de este autor.

Leída la novela y con la ayuda de esta señora, he elegido una receta de las más sencillas. Arroz, que es un plato muy común en la cocina portuguesa, habas que estamos en plena temporada, y dedicado a algunas amigas y amigos veganos, que sé que me siguen. 

《 E pousou sobre a mesa uma travesía a transbordar de arroz com favas. Que desconsolo! Jacinto, en París, sempre abominara favas!...Tentou todavía uma garfada tímida - e de novo aqueles seus olhos, que o pessimismo, enevoara, luziram, procurando os meus. Otra larga garfada, concentrada, com uma lentidão de frade que se regala. Depois um brado: - Óptimo!...Ah, destas favas, sim! Oh que fava! Que delicia!》

《 Y colocando sobre la mesa una enorme fuente rebosando de arroz con habas. ¡ Qué desolación! Jacinto, en París, siempre aborrecía las habas...Probó, sin embargo, una tímida cucharada, y de nuevo aquellos sus ojos, que había nublado el pesimismo, resplandecieron en busca de los míos. Otra buena cucharada apurada con la lentitud de un fraile que se regala. Después un grito: - ¡ Optimo!...Ah! estas habas, sí! ¡ Qué habas! ¡ Qué delicia! 

Nos cuenta María de Lourdes Modesto , que está receta la recogió de la nieta del casero que recibió a Eça de Queiroz en su visita a la Quinta de Vila Nova. 

Ya está bien de literatura y a la receta.

INGREDIENTES




• 1 Cebolla grande
• 3 dientes de ajo
• 6 cucharadas soperas de aceite
• 250 grs. de habas muy pequeñitas, sin vainas 
• 2 hojas de laurel
• 400 grs de arroz
• 1.200 grs de agua o caldo de verduras
• Sal y pimienta negra
• Cilantro fresco

ELABORACIÓN




• Picamos ajos y cebolla muy pequeñitas.
• Calentamos el aceite y sofreímos lo anterior . Cuando estén rendidos, añadimos las habas y las hojas de laurel y rehogamos todo junto unos minutos.
• Agregamos el arroz y seguimos rehogando un par de minutos más. 
• Incorporamos el agua o caldo de verduras hirviendo, sal y pimienta y dejamos hasta que el arroz este cocido, entre 18 a 20 minutos. 
• Mientras cuece el arroz, picamos muy pequeñito un manojo de cilantro y lo espolvoreamos sobre el arroz en el momento de servir. 
Vamos!!! Dificultad ninguna. 
Bajar a los consejos que os cuento un par de cosas.

CONSEJOS




• Para los 250 grs de habas desgranadas, necesitamos comprar un kg, aproximadamente, con vaina. También podéis utilizar habitas congeladas o en conserva. 
• Yo utilizo habitualmente arroz redondo, bomba, es el que más me gusta, sobre todo en estos tipos de arroces caldosos o cremosos, tipo risotto, que así es como queda en este plato.
• El tiempo de cocción es orientativo. Depende del tipo de arroz que utilicemos y el gusto del comensal.
•  En la receta original ponen unas cucharadas de salsa de carne que nos sobre de algún asado, pero podéis ponerle una pastilla o caldo de pollo. Yo he preferido hacerlo con caldo de verduras que siempre tengo en el congelador,  o agua con una pastilla de concentrado de verduras que también las hago yo. Os tengo que poner la receta de estas pastillas un día de estos.
• El cilantro ya sabéis que es opcional, pero le va muy bien a las habas. Y es que un arroz portugués sin cilantro......y a mi que me encanta.
• Veis que es un plato que queda el arroz blanco, apenas una tonalidad que le dan las habas y el cilantro para matar el blanco puro. Pero he querido ser fiel a la receta de la época y no añadirle ningún tipo de colorante. 

¡¡¡ A LA MESA!!!










sábado, 11 de mayo de 2019

DUELOS Y QUEBRANTOS





El mes de Mayo, es el mes que mas ferias del libro se celebran por toda la geografia Española. 
En mi ciudad, en Badajoz, se inauguró ayer viernes día 10 y dura hasta el domingo 19. 
Me había propuesto un reto, yo solita. 
Sin que nadie me aliente. ¡Una que le gusta meterse en líos.!
La literatura esta repleta de alusiones a la gastronomía, a platos determinados, a vivencias relacionadas con la comida; y no, no me refiero a libros de cocina. 
Novelas de Vázquez Montalbán, Isabel Allende, Laura Esquivel. Muchas que ni lo sabré porque no las he leído y otras que aunque las haya leído, aunque hubiera alguna alusión al tema, ya ni me acordaré. Incluso Pablo Neruda tiene Odas a platos o ingredientes, Oda al caldillo de congrio, oda a la alcachofa, o al limón, entre otras.
Bien, pues el reto era que os iba a poner, durante este mes de Mayo, en honor a los libros y a sus ferias, una receta a la semana relacionada con la literatura. 
Al final, como me busco cien mil cosas, no sé si me dará tiempo a las cuatro. Pero al menos vamos a empezar por la primera. 





Ahora podría decir aquello de, como no podría ser de otra manera......, pues no, porqué sí podría ser de otra manera. Podría ser otro autor, o bien otra novela. 
Pero cuando pensé en hacer esto lo primero que me vino a la mente, sin tener que pensar mucho fue, " El Quijote", Don Miguel de Cervantes y el primer párrafo:

         ".........Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos consumían las tres partes de su hacienda."

Y me he inclinado por  "Duelos y Quebrantos". 

Hay diferentes teorías sobre ésta receta, pero los ingredientes básicamente son los mismos. He escogido la que lleva sesos de cordero por ser más afín a la más antigua de ellas. En la información que he encontrado hay recetas que llevan patatas paja y otras que no.
Supongo que las patatas será muy posterior, pero se las he puesto para suavizar el exceso de grasa.  
Hace años era muy común usar la casquería, más tarde decayó su uso, y ahora de nuevo, hay incluso chefs con estrellas Michelin dedicados a hacer, sobre todo, platos con cualquier producto de casqueria, como Javi Estevez en su restaurante "La Tasqueria", en Madrid.

Es un plato contundente y muy rico, eso sí con una ración para compartir, porqué calorias tiene para morir. 

Vamos ya con la receta

INGREDIENTES





• 175 grs de tocino entreverado
• 2 sesadas de cordero
• 150 grs de chorizo rojo tierno
• Sal, aceite de oliva virgen extra y vinagre
• 2 ó 3 patatas según tamaño
• 6 huevos

ELABORACIÓN

• Ponemos al fuego un cazo con agua y cuando empiece a hervir añadimos sal y vinagre e introducimos las sesadas. Las dejamos hervir a fuego medio unos 10 minutos. Pasado el tiempo las sacamos a un plato con ayuda de una espumadera o las ponemos en un colador.
• Mientras se enfrían las sesadas preparamos las patatas. Las pelamos y cortamos en rodajas finitas, como para tortilla. Y después en juliana. 






Las freimos en abundante aceite.

• Ahora que ya estarán las sesadas frias para manipularlas bien hay que limpiarlas, quitarle una telilla que tienen, se ve bien, y lo máximo de las venillas que podamos .



     Veis la diferencia de las sesadas antes de limpiarlas y después.


• Ponemos en una sarten con muy poco aceite el tocino troceado y sofreímos dejando que suelte su propia grasa. Cuando esté dorado quitamos la grasa que haya soltado, añadimos el chorizo troceado, las sesadas también troceadas y las patatas fritas. Mezclamos bien y dejamos que se haga todo junto unos minutos más. Añadimos los huevos y revolvemos hasta que cuajen, pero no en exceso. Que nos quede una mezcla suave.





CONSEJOS





• Si no queréis entreteneros en freír las patatas, podéis comprar un paquete ya fritas, pero no es lo mismo y tampoco se tarda tanto. Os doy unos consejillos si las queréis freír vosotros.
Es preferible que las hagáis en tres o cuatro tandas. Poquitas de cada vez para que no se apelmacen. 
Cuando estén a medio freír con ayuda de dos tenedores las vais separando unas de otras y cuando ya veis que están sueltas las dejáis terminar de hacerse. 
Para esta receta no tienen que estar demasiado doradas.
• El tocino que sea con veta, nada de beicon y el chorizo que no esté excesivamente curado.
• Hay recetas que llevan también  jamón y que no le ponen las sesadas. Pero estas le dan buen gusto. Si teneis problemas con la casquería,  prescindir de ellas.

Eso es todo. Espero que os guste. A mi me ha sorprendido este plato. 










       

viernes, 3 de mayo de 2019


   LEMOND CURD (o crema de limón )





Sabeis que a veces nos juntamos con muchos limones de golpe y de hecho, os explicaba en la página de Facebook y en instagram las diferentes formas de aprovecharlos antes que se estropeen. 

Podemos, si tenemos espacio congelar los limones enteros. Si necesitamos ralladura se pueden rallar aún congelados y cuando se terminen de descongelar, exprimirlos.
Podemos también rallar la piel y congelarla en un taper. Cuando necesitemos para un bizcocho, sin descongelar, cogemos una cucharadita. Ni os imaginais el olor. Creo que más que perder aroma con la congelación, gana. 
Después de rallarlos, exprimimos y congelamos también el zumo. Yo suelo hacerlo en tandas de 200 o 250 ml. , que es la cantidad que utilizo para la limonada o alguna otra preparación. 

Y ya, si al mismo tiempo que me junto con muchos limones, a las gallinas les da por poner muchos huevos es el momento de hacer la receta que os traigo hoy. 

El lemond curd es una crema de limón muy típica de Inglaterra. 
Los ingredientes son siempre los mismos, huevos, azucar, mantequilla, zumo y ralladura de limón. 

Dependiendo de la receta que encontreis cambian las cantidades, huevos enteros o solo yemas, más o menos azucar, o mantequilla. 
Después de hacer diferentes pruebas y dos catadores de plena confianza, mi amigo Jim Mccue, escocés, y mi hija María  que ha vivido un par de años en Londres, creo que estas cantidades son idóneas.
Los dos me confirman que está perfectamente equilibrada entre acidez y azúcar.

Empezamos.

INGREDIENTES





• 160 grs., de azúcar
• 3 huevos enteros y una yema
• 180 grs de zumo de limón
• 100 grs de mantequilla a temperatura ambiente
• La ralladura de un limón
• Un pellizco de sal


ELABORACIÓN




• En un cazo o bol,  ponemos los huevos y las yemas ligeramente batidas. Añadimos la pizca de sal, la ralladura, el azúcar y el zumo de limón colado.
• Colocamos el recipiente con la mezcla sobre una cacerola, en la que habremos puesto un poco de agua y cocemos al baño María y sin dejar de remover hasta que espese. 
• Una vez que tenga la consistencia adecuada y ya fuera del fuego agregamos la mantequilla y removemos con unas varillas hasta que esté totalmente integrada. 
• Nos tiene que quedar una crema lisa y sin grumos . Si no es así, la pasamos por un colador y una vez fria, lista para consumir.


EN THERMOMIX




• Ponemos en el vaso el azúcar y la piel del limón, sin nada de la parte blanca y trituramos 30 segundos , velocidad 5-10.
• Añadir los huevos, la yema, la pizca de sal y el zumo. Mezclar 5 seg. V4
• Colocar la mariposa y cocinar 10 minutos- 70°-V4
• Añadir la mantequilla y programar 2 mtos.- 70°- V2
• Retiramos la mariposa y mezclamos 20 seg- V7.


CONSEJOS




• Ya os he comentado en la introducción que con estas cantidades tiene el punto de acidez perfecto para esta típica crema inglesa. No obstante si para vuestro gusto esta ácida siempre podéis aumentar la cantidad de azúcar.
• Para que utilizamos esta crema? Además de correr el serio peligro de comerlas a cucharadas, para ponerla en un yogur o en una tostada. También para rellenar bizcochos o tartas. En este caso nos interesa que la crema quede más espesa, entonces a las cantidades señaladas añadimos 20 grs de maicena. 
• Podéis envasarla en tarros de cristal y en el frigorífico os durará al menos unos 15 o 20 días. 
• Si haceis cantidad, admite muy bien la congelación. 


Y eso es todo. Probarla y me contáis . 





viernes, 29 de marzo de 2019

ALCACHOFAS A LA PIAMONTESA





Hace días os enseñé en la página de Facebook una foto de estas alcachofas, y pediais que os pusiera la receta. 

 Era una receta nueva y queria hacer algunos cambios y perfilar los ingredientes. Por eso he tardado un poquito más, pero creo que ahora está perfecta, así que aquí la teneis. 




Es de un libro de Karin Leiz, que es una maravilla. Sólo de verduras y trae recetas de varios países. Esta es una receta italiana.

Hasta final de Mayo tenemos buenas alcachofas de temporada, podéis comprar ahora con buen precio y congelar.

Yo, en cuanto las ponen a 1€ o poco más, el kilo, compro unos cuantos y las limpio, las cuezo y congelo. 
Primero las pongo, una vez cocidas,  un poco separadas en una bandeja y meto ésta en el congelador. Cuando ya están congeladas las quito de la bandeja y las meto en bolsas de congelación.
Y siempre tenemos para elaborar cualquiera de las recetas que hacemos habitualmente.

En ésta otra receta de alcachofas, aquí, os explico bien el proceso de cocción y congelación.

Como siempre, os insisto y soy muy pesada, lo sé, leer toda la receta hasta el final. Incluidos los consejos.

Son sencillas de hacer y poquitos ingredientes. Os cuento.

INGREDIENTES





• 8 alcachofas
• 80 grs. de mantequilla
• 20 grs. de queso parmesano
• 3 filetes de anchoas enlatadas
• 2 cucharadas de perejil picado
• 1 huevo duro
• 1 ramita más de perejil para el agua de lavar las alcachofas.
• Sal y pimienta negra recién molida

ELABORACIÓN





• Limpiamos las alcachofas, eliminando las hojas duras y la punta. Os explico bien como se limpian  aquí. 
• Las partimos al medio y las vamos poniendo en un bol con abundante agua fria y una buena rama de perejil para que no se oxiden. 
• Mientras las limpiamos ponemos a calentar agua con sal y otra rama de perejil o bien una cucharada de harina para que no se oscurezcan.
• Cuando el agua rompa a hervir introducimos las alcachofas y hervimos hasta que estén tiernas.



• Mientras se cuecen las alcachofas desalamos las anchoas poniéndolas debajo del grifo con un hilillo de agua muy fino. Las secamos con papel de cocina.
• Picamos los anchoas muy finamente junto con la cucharada de perejil . 
El huevo duro lo rallamos con un rallador de agujero fino, mezclamos en un bol junto con las anchoas y perejil y reservamos.
• Cuando las alcachofas estén tiernas las sacamos del agua y escurrimos en un colador.
• De los 80 grs de mantequilla separamos unos 20 y los otros 60 los fundimos en una sarten. Cuando esté fundida ponemos el picadillo de huevo y removemos a fuego suave hasta que las anchoas estén disueltas. Apartamos del fuego. 
• Colocamos las alcachofas ya escurridas en una fuente que pueda ir al horno. Salpimentamos y espolvoreamos el queso rallado. Echamos la salsa de las anchoas por encima y los otros 20 grs. de mantequilla a trocitos pequeños sobre toda la superficie. 



•  Introducimos la fuente en el horno precalentado a 220° unos 6 minutos. 
• Retiramos del horno y ¡¡a la mesa!!




CONSEJOS

• Aunque en los ingredientes os pongo queso parmesano podéis utilizar cualquier otro queso rallado que tengáis en casa y que sea de buena calidad. Yo siempre que tengo algún trozo de queso de oveja que se empieza a poner duro, lo rallo y en un tuppér al frigo. 
• Os he dicho en la introducción que esto es una receta italiana. En la cocina de media Europa se utiliza mucho la mantequilla. Yo prefiero nuestro aceite de oliva y las he hecho así haciendo pruebas. Pero a esta receta, reconozco que le va mejor la mantequilla. Eso sí, mantequilla de calidad, por favor. Nada de margarinas. 
Yo utilizo siempre mantequilla "Primor", todos los que vivimos cerca de la Raya la conocemos de sobra. Si nos os llega a vuestro lugar de residencia optar por una buena mantequilla leonesa.
• Si queréis y os gusta, podéis cambiar el perejil por cilantro. En una de las pruebas que he hecho, lo he cambiado y como a mi me encanta esta hierba pues me gustó, pero como sé que hay detractores del cilantro he dejado en los ingredientes el perejil como en la receta original.

        Y creo que esto es todo . Espero que os guste. La disfrutéis y me hagáis participe de ello.







domingo, 10 de marzo de 2019

MOUSSE DE MANDARÍNAS






Hace algunos días adelanté que iba a poner recetas con cítricos.
Empezamos ya a tener en el mercado frutas de primavera pero aún tenemos naranjas y mandarínas, y los riquisimos limones, que siempre hay.






Empezamos con un postre. 
De nuevo una mousse. Esta vez con mandarínas, aunque podéis hacerla igualmente con naranjas. 
Esta receta la copié hace años del blog de Patricia, de @saboresymomentos.
Es muy sencilla de hacer y esta muy buena. 
Os va a gustar. 






Alguna de vosotras me ha dicho que aún no se han atrevido a utilizar gelatina. Es muy sencilla de manipular, sólo hay que perderle el miedo. 
Ya en alguna otra receta publicada os explico como va y volveré a hacerlo en ésta, lo más claro posible.  Y si teneis dudas preguntarme.
Leer los consejos al final de este post , que ahí os lo voy a explicar bien.

En esta receta es muy importante, antes de empezar que tengáis preparada la "mise en place", para que cuando empecemos,  elaborar todos los pasos seguidos y sin dejar pasar mucho tiempo entre uno y otro.

Y vemos ya las cositas que necesitamos.

INGREDIENTES






● 1 Vaso tamaño agua (250 ml.) de zumo de mandarinas natural.
● 3 huevos de tamaño medio
● El zumo de un limón pequeño
● 8 grs. de gelatina en hojas . Aproximadamente 4 hojas
● 250 ml. de nata ligera
● 1 cucharadita de maicena
● 60 grs. de azúcar.
● Para el adorno unos gajos de mandarina y unas hojitas de hierbabuena.

ELABORACIÓN







● Exprimimos el limón y las mandarínas y reservamos ambos zumos por separado.
● Ponemos las hojas de gelatina a remojar en un bol con agua fria hasta que se hidrate.
● Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas
● Montamos las claras, a punto de nieve, con la mitad del azúcar y reservamos en el frigorífico.
● Calentamos el zumo de limón en un cazo, o podemos hacerlo también en el microondas. Cuando esté caliente, retiramos y le incorporamos la gelatina, después de haberla escurrido bien y apretar con las manos.
● Removemos hasta que la gelatina esté bien disuelta y reservamos.
● Ahora tenemos que cocer las yemas al baño María. Para ello ponemos una cacerola con unos tres dedos de agua y dentro de ésta un bol o cazo, en el que habremos puesto las yemas junto con el resto del azucar. Las ponemos a fuego muy lento y vamos removiendo hasta que veamos que empiezan a blanquear. Añadimos entonces la maicena sin dejar de remover. 
● Cuando esté bien integrada, retiramos del fuego y añadimos el zumo de limón donde habíamos disuelto la gelatina. 
● Removemos bien y ponemos la nata, el zumo de la mandarina y con unas varillas manuales integramos todo bien.
● Por último integramos las claras montadas, con varillas y siempre con  movimientos envolventes para que no se bajen.
● Llenamos los vasos o copas donde vayamos a servir. Los tapamos con film de cocina y llevamos al frigorífico, al menos 5 o 6 horas. Aunque lo ideal es hacerlo de un día para otro. 
● Antes de servir, preparamos unos gajos de mandarina a los que le quitamos toda la piel y lo dejamos en vivo. Ponemos uno o dos sobre cada vaso y una hoja de hierbabuena. 

        ¡¡ Y a comer!!

CONSEJOS





● Las hojas de gelatina son unas láminas finas y rígidas que en el momento que las metemos en agua se hidratan y empiezan ha ablandarse. 
Para utilizarlas necesitamos disolverlas, siempre en algún líquido caliente. En esta receta hemos utilizado el zumo de limón.

Para ello retiramos las hojas ya blandas, del agua. Las estrujamos entre nuestras manos para escurrir y las introducimos en el líquido caliente, removiendo bien hasta que se disuelva.  No deben quedarnos grumos, si tenemos dudas que pueda quedar alguno pasamos la mezcla por un colador.  Después ya utilizamos según la receta. 

En muchas recetas os encontraréis que os ponga el número de hojas, en lugar de los gramos. ¡¡Ojo!!  porque lo habitual es que se hable de marcas comerciales más habituales y cada hoja pesa 2 gramos. 
Pero si vamos a utilizar alguna marca blanca, suelen ser las hojas un poco más cortas y tener algo menos de peso. 
Si tenéis una balanza de precisión perfecto, si no, como en el paquete os pone el peso y el número de hojas, haceis un cálculo aproximado. 

Yo os puedo decir que las de marca blanca de Lidl o de Mercadona, los dos gramos serian una hoja entera y una cuarta parte de otra hoja.
Después existe también gelatina en polvo neutra, esto es sin sabor. Tanto ésta como la de hojas son de origen animal. 
En polvo también, pero de origen vegetal, concretamente sacada de un alga, hay otra gelatina llamada agar-agar. 
Ya en otra receta que utilicemos esta gelatina os explico más cosas.

●  Es recomendable para esta receta unas mandarínas grandes y prietas, para hacer el zumo 
● Para esta receta no tenemos que montar la nata, así que, aunque siempre os digo que la nata cuanto más materia grasa mejor, porque nos aguanta más tiempo montada, en este caso no es necesario. Incluso una nata más ligera del tipo de cocinar, seria suficiente. 





      Espero que os guste y me contéis . 






viernes, 22 de febrero de 2019

BERENJENAS ESPECIADAS CON ALMENDRAS





Ni os imaginais como están estas berenjenas. 

Os he puesto entre los ingredientes tres piezas grandes.
Podéis hacer menos cantidad si queréis, pero ya os digo que merece la pena que hagáis una buena cantidad. 
Aguantan muy bien en el frigorífico, están igual de buenas calientes, que frías. 
Para acompañar una carne o pescado a la plancha, añadirlas a una pasta cocida, o simplemente solas es una buena tapa para una cerveza o un vinito. 

Os cuento ya como va esto.

INGREDIENTES







• 3 berenjenas grandes
• Media cebolla grande
• 2 dientes de ajo
• 80 grs. de almendras
• 1 cucharadita(cdta) de jenjibre en polvo
• 1 cdta. de pimentón de la Vera
• 1 cucharada (cda) de miel
• 1 cdta. de comino molido
• La punta de una cdta. de clavo molido
• La punta de una cdta. de cayena molida
• 1 cda. de vinagre
• 2 cdas. de agua
• 2 cdas. de salsa de soja.
• Aceite de oliva vírgen extra
• sal
• Unas ramitas de perejil o cilantro. 


ELABORACIÓN





• Lavamos las berenjenas y las pelamos, pero no enteras. Con ayuda de un pelador le quito una tira de piel si, y una no. Las partimos en rodajas gruesas, a lo largo, y después en bastones también gorditos, y a su vez estos en cuadraditos, las colocamos en un colador y salamos . Reservamos. 
• En una sarten amplia y sin nada de aceite doramos las almendras con cuidado que no se quemen y las pasamos a un mortero.
• En la misma sarten ponemos un fondo de aceite y freimos en él los ajos y la cebolla finamente picados . Cuando estos estén bien pochados, agregamos las berenjenas, les damos unas vueltas para que se impregnen del aceite y añadimos todas las especies, el vinagre y el agua, menos la salsa de soja. 
Mezclamos bien y tapamos para que se hagan despacio, a fuego lento. 
• Mientras, partimos un poco las almendras en el mortero, pero no desechas, solo un poco troceadas.
• Cuando veamos que las berenjenas están tiernas, destapamos para que evapore si le queda algo de líquido, añadimos la salsa de soja, probamos de sal y le damos un vueltas para que la salsa de soja se mezcle bien. 
• Ya fuera del fuego mezclamos las almendras y ponemos en una fuente . En este momento picamos el perejil o cilantro y lo espolvoreamos por encima. 




CONSEJOS

• Yo he utilizado berenjenas rayadas pero podéis utilizar las negras. 
• Sí compráis las almendras de las que ya vienen fritas o tostadas os ahorrais ese paso. 
• Cuando pongo cucharadita, se entiende que es de las de café, y la cucharada, es cuchara sopera.
• Os doy a elegir entre cilantro y perejil porqué ya sé que hay quien no os gusta nada el cilantro, del que yo soy fan absoluta. 
• La cayena es opcional, dependerá de lo que os guste o aguanteis el picante, pero un saborete le va bien a este plato. Pero que si no lo ponéis no pasa nada. 


       Espero que os guste y me contéis, si las hacéis, que os parece. 







viernes, 25 de enero de 2019

ALCACHOFAS A LA PLANCHA ( a mi manera )







Y diréis. Un post para unas alcachofas a la plancha?
Pues sí.  
Después os cuento el motivo. 

Es mi verdura preferida, junto con los espárragos.  
Son antioxidantes y muy recomendables para depurar el hígado. Y aunque no tuvieran todas estas propiedades, son mi perdición. 

A la hora de comprarlas las tenemos que elegir firmes y apretadas . Que sus hojas estén verdes, aunque a veces tienen algunas ráfagas de morado, que también es habitual y para nada perjudicial. 





Limpiarlas.  Aquí está la madre del cordero. Quitamos solo la punta del tronco y pelamos éste con un pelador. En la punta cortamos, aproximadamente, la tercera parte de la alcachofa. Y ahora es donde vienen las dudas. Empezamos a quitar hojas exteriores, hasta donde? Pues hasta que quitemos las verdes y nos encontremos con las hojas mas amarillas. Tambien por la dureza al tacto. 
Aún así habrá muchas veces que no acertemos plenamente. 





Una vez que hemos quitado todas las hojas duras, las abrimos a la mitad, y al final del tronco y por encima del corazón de la alcachofa hay unos pelitos que con ayuda de la punta de un cuchillo bien afilado tenemos que quitárselos.  Estos pelitos son también un indicador de la dureza de la alcachofa. Si apenas tiene pelitos nos indica que la alcachofa es tierna, si por el contrario tiene muchos es que es más dura. En este últimos caso yo aprovecho para quitarle alguna hoja más de las exteriores si tengo la sensación que me he quedado corta.





De todas formas, cualquier receta que no sean cocidas o sumergidas en cualquier otro líquido, es fácil que siempre nos  quede alguna hoja dura.

Y hay algunas recetas, rellenas o de horno, donde no se quitan las hojas exteriores. Se van quitando después en el momento de comerlas.

Antes de empezar a limpiarlas preparamos un recipiente con agua fria, donde vamos echando las alcachofas a medida que las vamos limpiando. Para que no se oxiden, a este agua podemos ponerle o bien el zumo de medio limon o una buena rama de perejil. Depende para que preparacion vamos a utilizarlas igual no nos interesa el gusto que le da el limón, por eso yo suelo utilizar mejor el perejil. 
Si las vamos a cocer, le añadimos al agua de cocción una cucharadita de harina que también nos ayuda a evitar la oxidación.  Una advertencia. Poner la harina antes de que el agua empiece a hervir y si nos olvidamos y lo hacemos cuando ya el agua está hirviendo, desleir la harina en medio vaso de agua fría y añadirla a la olla.
 Si echáis la harina con el agua hirviendo se os formarán unos grumos que después se quedan adheridos a las alcachofas. ¡¡vamos!! que me pasó una vez. Por eso lo advierto.

Y ahora ya os cuento porqué un post para esta receta.

 Habitualmente las alcachofas a la plancha, después de limpias y abiertas al medio se cortan con una mandolina o un cuchillo muy bien afilado, en láminas finas y se hacen en una sarten con muy poco aceite, o en el horno. Quedan exquisitas, con una textura crujiente, más bien como unos chips. 

Unas navidades mi mamá estaba con cólicos esperando una operación de vesícula.  Apenas podía comer nada. Cuando le pregunté que le apetecía que le preparara de cena en Nochebuena me dijo que solo iba a comer unas alcachofas cocidas, sin salsa, ni nada. Tenia miedo que cualquier cosa le sentara mal.
Entonces me pasé unos días dándole vueltas a como preparar unas alcachofas cocidas pero que estuvieran más apetecibles. ¡¡era Nochebuena!!
Entonces se me ocurrió hacerlas a la plancha después de cocerlas, pero por más que las escurriera,  al ponerlas en la sarten soltaban agua. 

Al final tuve una idea. Ahora lo veis en la receta y las fotos. 





A ella se las preparé sólo con sal y chorreoncito de aceite. Estaban tan buenas,  doradas y al mismo tiempo tiernas, que desde entonces las hago así, pero añadiendo unos ajitos y perejil.

INGREDIENTES




● Alcachofas ( la cantidad que queráis y según el número de comensales)
● Ajos y perejil ( al gusto y dependiendo de la cantidad de alcachofas)
● Aceite de oliva virgen extra

ELABORACION

● Limpiamos y lavamos las alcachofas como os he explicado más arriba y partidas a la mitad.
● Las cocemos en agua con sal y una cucharadita de harina .
● Cuando estén tiernas pero sin deshacerse las escurrimos sobre un colador y dejamos que se enfríen un poco. 



● Mientras, preparamos una bandeja en la que colocamos varias hojas de papel de cocina.  Sobre estas ponemos las alcachofas un poco separadas y las aplastamos un poquito con la mano, muy ligeramente.
● Cubrimos las alcachofas con varias hojas de papel de cocina, sobre estos otra bandeja y sobre ésta ponemos peso. Yo suelo poner varios libros.  Así equilibro el peso de forma uniforme.  Lo dejamos así varias horas. Lo ideal de un día para otro, o al menos de la mañana a la noche.  




● Pasado ese tiempo, quitamos el peso y los papeles y tendremos unas alcachofas finitas y sin nada de agua. 



● En una sarten untada de aceite vamos haciendo las alcachofas a la plancha, dándole la vuelta,  hasta que estén doradas por ambos lados. 
● Mientras se van haciendo las alcachofas, pelamos y picamos los ajos muy pequeños y el perejil igualmente finito. 
● A medida que vamos teniendo las alcachofas hechas las ponemos en una fuente.  Cuando estén todas, ponemos un poco más de aceite en la misma sarten. Freímos los ajitos. Ya fuera del fuego echamos el perejil. Damos unas vueltas y vertemos sobre las alcachofas. Añadimos unos granos de sal gorda y , 

¡¡ a comer!! , que se enfrían. 




CONSEJOS

● Podéis hacer más cantidad y congelar. 
● Yo aprovecho cuando bajan de precio, compro varios kilos. Hago todo el proceso hasta el peso. 
Cuando le quito el peso, en la misma bandeja las pongo en el congelador; pero previamente quito el papel de cocina y pongo sobre la bandeja papel de aluminio o film de cocina. ( Si dejáis el papel, al congelarse éste se pega a las alcachofas.)
● Una vez congeladas se desprenden fácilmente y las meto en una bolsa de congelación.  Cuanto quiero , saco las que necesito y dejo descongelar.  Después seguimos la receta de la misma forma.