Datos personales

Mi foto
Badajoz, Badajoz, Spain

domingo, 8 de septiembre de 2019


BERENJENAS RELLENAS "IMÁN BAYILDI"





Os contaba ayer, en la página de facebook de este blog,  que se ha montado un concurso en instagram, bajo el hastang #losviernesreto, con una propuesta o reto para cocinar cada viernes.

Este último, día 6 de septiembre, el reto era cocinar un plato de cine. Cualquier receta que aparezca en alguna película, a nuestra elección. Yo cociné tres platos y el primero de ellos fueron estas berenjenas. 




Cuando leí a principio de semana la propuesta enseguida me acordé de la película "Un toque de canela". Si ser cinéfila es ser aficionada al cine, yo lo soy. Lo que ya no soy, es una experta; por lo tanto puedo decir que esta película es preciosa. A mi me encantó, y le gustará a cualquier aficionado a la gastronomía y a las especias.  pero, si es o no, una buena película ya no me atrevo a opinar. Eso se lo dejo a los expertos.

Es una película del año 2004. Dirigida por Tassos Boulmetis y protagonizada por George Corraface, cuenta la historia de un niño que con 7 años emigró a Grecia, y ya convertido en un gran cocinero, vuelve a Estambul, 35 años después, para despedirse de su abuelo, de quien ha aprendido todo lo que sabe, sobre todo, la filosofía de la cocina. 

Curiosamente esta receta de berenjenas, sacada de un libro de cocina oriental, llevo ya tiempo haciéndola, pero no me acordaba que salía en esta película, hasta que no volví a verla para este reto. 




El Iman bayildi, traducido literalmente como " El Imán desmayado" ( circula una leyenda que dice tener este nombre, porqué el Imán la primera vez que probó esta receta se desmayó, de lo buena que estába), es un plato tradicional de la cocina turca y totalmente vegano.

Un apunte. En este plato son esenciales las especias. No os salteis ni una. Además vais a disfrutar más cocinandolas, que comiendo. Ya os lo digo.  El aroma que desprenden es increible. 




Vamos con la receta. Os pongo método tradicional y en este caso, también con thermomix.


INGREDIENTES




● 3 berenjenas hermosas, un kg aproximadamente.
● sal y pimienta molida
● 300 grs de cebolla (unas dos cebollas grandecitas)
● 4 dientes de ajo
● 1 pimiento verde italiano grande o dos pequeños (80grs)
● Aceite de oliva virgen extra
● 1cucharada de tomate concentrado (yo he puesto tomate frito de mi conserva que está espesito)
● 150 grs de tomate troceado en conserva o tomate fresco, pelado y sin semillas (en ambos caso, peso escurrido). Yo he puesto tomates del huerto, pelados, troceados y bien escurridos de su agua y sin semillas
● 1 cucharadita de azúcar moreno
● 40 grs de pasas sin semillas
● 20 grs de piñones
● 1 cucharadita de comino en grano
● 1/2 cucharadita de canela molida
● 1 pellizco de clavo molido (un pellizco es lo que te cabe entre el dedo índice y el pulgar)
● 1 pellizco de nuez moscada molida
● 1 cucharada de zumo de limón
● 1 cucharada de perejil fresco picado.

ELABORACIÓN






● Lo primero que haremos será precalentar el horno a 200°, calor arriba y abajo.
● Lavamos las berenjenas y sin quitarle la piel, las partimos por la mitad a lo largo. Hacemos unos ligeros cortes superficiales, (mirar las fotos) y las colocamos en la bandeja del horno, que previamente hemos forrado con papel de horno. Le ponemos por encima un poco de sal, pimienta y un hilillo de aceite. 
● Cuando el horno este caliente, introducimos la bandeja y horneamos 30 minutos (depende del horno), o hasta que veamos que están bien asadas. 
● Mientras se asan las berenjenas, vamos preparando el resto de ingredientes .
● Picamos cebolla, pimiento y ajo, pequeñitos. Salpimentamos y rehogamos en una sarten con un fondo de aceite. Cuando el sofrito esté hecho, incorporamos a la sarten el tomate concentrado, el tomate troceado, el azúcar, las pasas, los piñones, el comino, la canela, el clavo, la nuez moscada, sal y pimienta y dejamos sofreír todo junto hasta que el tomate esté apurado, pero no excesivamente frito ( en este paso sin despegarnos de la cocina porqué la explosión de aromas es alucinante y no os lo podéis perder) .




● Cuando el horno termine, sacamos la bandeja y dejamos templar para poder manipular bien las berenjenas. 
● En el momento que ya podamos trabajar sin quemarnos las manos y con ayuda de una cucharilla,  retiramos la carne de las berenjenas, sin pegarnos en exceso a la piel, para que no se rompan. Debemos quedar pegado a la piel, como medio cm de su carne.
● Picamos un poco la carne de las berenjenas y  añadimos al sofrito, junto con la cucharada del zumo del limón.  Mezclamos bien, probamos de sal,  y rellenamos las mitades de berenjenas. Volvemos a poner en la bandeja del horno y a los mismo 200° horneamos durante 10 minutos más. 
● Sacamos la bandeja del horno y dejamos enfriar o al menos que estén tibias. Se comen así, y están mucho mejor que calientes. La primera vez que las hice las comí recién sacadas del horno y cuando por la noche nos cenamos las que habían sobrado, habían ganado diez puntos. Por lo menos!!!
● En el momento de servir, picamos un poco de perejil y espolvoreamos por encima.





CON THERMOMIX






● Lo primero que haremos será precalentar el horno a 200°, calor arriba y abajo.
● Lavamos las berenjenas y sin quitarle la piel, las partimos por la mitad a lo largo. Hacemos unos ligeros cortes superficiales, (mirar las fotos) y las colocamos en la bandeja del horno, que previamente hemos forrado con papel de horno. Le ponemos por encima un poco de sal, pimienta y un hilillo de aceite. 
● Cuando el horno este caliente, introducimos la bandeja y horneamos 30 minutos (depende del horno), o hasta que veamos que están bien asadas. 
● Mientras se asan las berenjenas, vamos preparando el resto de ingredientes .
● Poner en el vaso la cebolla cortada en cuartos, los ajos, y el pimiento en dos o cuatro trozos, sal y 40 grs de aceite de oliva virgen extra. Trocear 4 seg/ velocidad 4, y sofreír 15 minutos/ 120°C/ giro a la inversa/ velocidad 1.
● Incorporamos al vaso, el tomate concentrado, el tomate troceado, el azúcar, las pasas, los piñones, el comino, la canela, el clavo, la nuez moscada, sal y pimienta y programamos, sin poner el cubilete,
 5 minutos/120°C/ giro inverso/velocidad cuchara. Retiramos a un bol y continuamos la receta de la manera tradicional.




Hacerlas que os van a gustar. Ya me contaréis. 






lunes, 5 de agosto de 2019



        TOMATES RELLENOS, FRIOS






Aunque ahora tenemos tomates en cualquier época del año, nada que ver los de invierno de invernadero, con el aroma y el sabor que tienen cuando es su época natural de producción, en pleno verano.

Como además hace calor y apetecen platos fresquitos; esta receta creo que os va a gustar, aunque a mi, sabéis como me gustan? Partidos a la mitad, sal gorda y a muerdos, aquello que te escurre el agüilla por los brazos. Es la mejor manera de sacarle todo el sabor a un tomate.  






Antes de entrar de lleno en la preparación, os cuento algo de historia sobre ésta fruta o verdura, que ésto aún genera debates, y de algunas de sus propiedades. 

Es una planta que pertenece a la familia de las solanáceas. Os decía antes que existen debates sobre si es verdura o fruta, pero todo indica que es una fruta, a pesar de consumirlo mayoritariamente en platos salados.

Su nombre científico es "LYCOPERSICON ESCULTECUM"
Se cultiva y consume en todo el mundo. De origen azteca, ellos los denominaban XICTOMATL (fruto con ombligo) o (ombligo de agua). A España llegó de la mano de Hernan Cortés, derivando ese nombre de xictomatl, en tomate. 

De cualquier manera  los primeros tomates que cultivaban los mexicanos y llegaron a Europa, era tomates amarillos, de ahí que el médico y botánico italiano Pietro Andrea Mattioli, en 1544 , los denominó, como "pomi d'oro", [manzana de oro], derivando después en pomodoro, que es como llaman los italianos al tomate,  y en Francia se le conocía como "pomme d'amor", [manzana de amor], y es que los franceses le atribuían propiedades afrodisíacas. 

En Inglaterra empieza a consumirse más tarde, ya que consideraban que eran tóxicos, por la "tomatina", nombre que recibe un alcaloide que se encuentra en las hojas. 
Supongo que por eso el nombre de la fiesta valenciana, "La tomatina". Y ese es el alcaloide que nos pone las manos amarillas cuando vamos al huerto a recoger tomates y, al menos yo, tenga que lavarme enseguida porque me produce cantidad de picores en manos y brazos. 
Pero pronto los ingleses se dieron cuenta que el fruto si era comestible y pasaron de pensar que era tóxico a considerarlo, como los franceses, afrodisíaco y lo llamaron "love apple". 





Sus propiedades, muchas. Es nutritivo, sin apenas calorias. Contiene mucha agua. Potasio, Magnesio, vitaminas B1 B2 B5, y sobre todo C . 
Y una de las cosas más importantes, el pigmento que le da el color rojo, el LICOPENO, un potente antioxidante y anticancerigeno.

Y a que no sabéis quien es el mayor productor de tomates del mundo? Si estáis pensando en España, va a ser que no. 
Ese, ese, China es el mayor productor y exportador de tomate procesado del mundo, seguido de la India. 

Hay infinidad de variedades. Os nombro sólo algunas y de las que yo conozco.
Tomate de pera
Kumato
Cherry o cereza
De rama
De colgar
Corazón de Buey
De larga vida
Tomate rosa.





Nosotros solemos sembrar en el huerto los de pera, que es el mejor para la conserva, Cherry, y corazón de buey y de larga vida. 
Un año conseguí semillas del tomate rosa, que trajimos del valle del Jerte, pero después se han perdido. 
Y hace unos días un amigo gallego, me ha dicho que me va a mandar semillas de uno llamado "tomate negro de compostela". Espero que se dé bien aquí, porqué la diferencia de clima influye. Os contaré el año que viene. 

De ésta receta, os cuento más cosas en CONSEJOS. Ahora vamos ya con los ingredientes.


INGREDIENTES ( para 4 personas)





● 1 tomate por comensal de entre 220 - 250 grs. cada uno
● pepinillos
● 150 grs de bonito
● 12 aceitunas verdes
● 1 huevo cocido
● Albahaca
● Aceite de oliva virgen extra y sal.


ELABORACIÓN




● Lavamos bien los tomates y los secamos. 
● Cortamos la tapa de arriba, del lado que el tomate agarra a la mata y la reservamos. Con un cuchillo bien afilado primero y después con ayuda de una cuchara, vaciamos los tomates.  
● Una vez vaciados, los salamos por dentro y ponemos a escurrir boca abajo. Por otro lado, la pulpa de los tomates la cortamos en bronuise, salamos y ponemos a escurrir en un colador.
● Desmenuzamos el bonito, ya escurrido, y lo ponemos en un bol.
● Deshuesamos las aceitunas, en caso que no las compremos ya deshuesadas, y cortamos en rodajas. Añadimos al bol donde teníamos el bonito.
●  Cortamos los pepinillos en rodajas. Rallamos el huevo. Picamos la albahaca pequeñita, reservando cuatro ramitas enteras para adornar. Agregamos todo esto al bol donde teníamos el bonito y las aceitunas, así como el tomate picado que teníamos escurriendo. 
● Aderezamos con sal y aceite de oliva virgen extra. 
● Mezclamos bien y rellenamos los tomates. 
● Los tapamos con su tapa y adornamos con la ramita de albahaca.




CONSEJOS

● Este plato no deja de ser como una ensalada pero que presentado así, gana mucho. Y sabe de forma diferente.
● Cuando compréis los tomates para este plato, escogerlos que sean más o menos del mismo tamaño. Que sean bien redondos y bonitos y lo más importante, maduros y rojos, pero que no estén blandengues.
● Yo le he puesto bonito de mi receta de " bonito en escabeche" que tengo que ponerla un día de estos en el blog, pero la podéis hacer con una lata de bonito, de atún, incluso con una de sardinas también os quedaría genial.
● También tiene la ventaja que podemos cambiar los ingredientes a nuestro gusto o dependiendo de lo que tengamos en ese momento en la despensa. Podemos sustituir las aceitunas verdes por negras, o incluso poner de las dos. O cambiar los pepinillos por alcaparras.
Vegetarianos y veganos podéis ponerle aguacate en vez del bonito. Os queda de fábula, porqué aguacate y tomate casan muy bien. 

         Aprovechar este momento de buen tomate para hacer éste plato.













jueves, 18 de julio de 2019



MOLLEJAS DE POLLO EN SALSA






Esta receta de mollejas en salsa la hago desde hace muchísimos años. Os acordáis cuando no teníamos Internet y existían las enciclopedias? Pues mi tía, cuando me casé, me regaló una enciclopedia de cocina.
Podría haber sido de fotografía, pero .... 
Menos mal que no me regaló la de costura, porqué no le habría dado uso ninguno. Pero ella ya sabía que desde pequeña a mi me gustaba meterme en la cocina con mi abuela. Y de ahí, de esa enciclopedia y del tomo: Carne, despojos, salazones y embutidos, con mis variaciones, salió esta receta.





En casa gusta mucho, aunque es más un aperitivo, o cómo mucho un complemento, después de un primer plato.
Como son un poco enredosas (no difíciles), y merman bastante después de cocinadas, yo suelo hacer 2 kilos de golpe (pero os pongo los ingredientes para 1 kg). Si queréis hacer como yo, doblais todos los ingredientes. 





Aguantan unos dias en el frigorífico porqué se queda una salsa gelatinosa que las conserva bien y si de pronto se presentan unos amigos a tomar una cerveza, calentais y teneis una tapa de exito asegurado, y que no se os olvide el pan, que esto tiene mojeteo. 
También congelan perfectamente, por lo que podéis ponerlas en recipientes de un par de raciones antes de llevar al  congelador. 

Aunque en la carnicería nos las dan ya muy limpias, a mi me gusta darle otro repaso. Tiquismiquis que es una. 
Os explico como lo hago en la elaboración . 
Ahora vamos con los ingredientes.


INGREDIENTES







●1 kg de mollejas de pollo limpias
●2 dientes de ajo
●1 Cebolla mediana
● 1 rama de perejil
● 1 cucharada de pimentón de la Vera
● 1/2 vaso de vino blanco
● 1 picante pequeño 
o una pizca de pimentón picante (opcional)
● Aceite de oliva virgen extra y sal.
● 1 limón
● dos hojas de laurel y agua. 

ELABORACIÓN






●  Os he comentado que vienen muy limpias pero aún así, yo les doy un repaso. Ponemos las mollejas en un bol cubiertas de agua fria y medio limon partido en dos trozos. 
Vamos mirando una a una por si les quedara algo de una telilla amarillenta, que hay que quitarle ( lo veis bien en las fotos), y las vamos poniendo un otro bol con agua fria y el otro medio limón. 
● Ponemos una olla de agua a hervir. Cuando rompa el hervor , escurrimos las mollejas del agua con el limón,  y las echamos en la olla que está el agua hirviendo (sin él limón) y siempre con el fuego fuerte las escaldamos 3 minutos, al mismo tiempo que vamos desespumando.
Escurrimos y tiramos ese agua. 
● En la misma olla previamente enjuagada, o mejor, en una olla exprés o rápida, que tardaremos menos, volvemos a poner las mollejas cubiertas de agua con sal y una hoja de laurel y dejamos cocer hasta que estén muy tiernas. En mi olla, es una rápida, dos anillos, 8 minutos. Si lo haceis en olla normal o exprés necesitarán algo más de tiempo. 
● Esperamos a que terminen de cocerse las mollejas para continuar con la receta. Cuando estén tiernas, retiramos la hoja de laurel, colamos y reservamos.
● Preparamos la salsa. Ponemos el aceite en una cazuela, picamos pequeñita (se llama picar en bronuise) la cebolla y sofreímos, junto con la otra hoja de laurel y el picante, en caso que se lo pongamos.



● Majamos en el mortero los ajos con el perejil y la sal. Desatamos con el vino. 



● Cuando empiece a tomar color la cebolla, retiramos unos segundos la cazuela del fuego para echar el pimentón. Mezclamos rápido para evitar que se nos queme y agregamos el contenido del mortero. 
● Incorporamos las mollejas. Dejamos cocer todo junto unos minutos hasta que la salsa reduzca un poco.

         Un buen pan y a disfrutar. 














viernes, 5 de julio de 2019



BIZCOCHO DE CEREZAS





 Seguimos ampliando el apartado de bizcochos.
Y como estamos en plena temporada de cerezas, vamos a utilizar unas riquísimas picotas del Jerte.
Sabeis las diferencias entre cerezas y picotas?
Pues mirad, la picota nos llega al mercado sin rabito, porqué en el momento de la recolección, éste se queda agarrado al cerezo. 
La picota es de un rojo mucho más intenso que la cereza, casi negro, es también más dulce y se recolecta un poco más tarde que la cereza. 
Pero podemos hacer éste bizcocho con cualquiera de ellas.





Éste es además un bizcocho de aprovechamiento, porqué utilizaremos restos de bollería que nos haya sobrado. Queda mejor con restos de bollos suizos, ya que su masa es más suave, pero nos queda bien con cualquier otro, de hecho éste de hoy está hecho con sobras de un bizcocho genovés. 

Es muy fácil, lleva pocos ingredientes y como todos los bizcochos en los que incorporamos fruta, tiene una textura extra jugosa. 

INGREDIENTES





● 450 grs de cerezas o picotas del Jerte, deshuesadas
● 300 grs de bollos de leche, suizos, o bizcocho 
● 1 Vaso de leche  
● 70 grs de mantequilla
● 75 grs de azúcar ( mirar consejos)
● 4 huevos
● 70 grs de almendras molidas
● 10 grs de harina normal
● 10 grs de levadura de pastelería ( tipo Royal)
● 1 cucharadita de canela en polvo

ELABORACIÓN




● Precalentamos el horno a 180° calor arriba y abajo.
● Untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos con harina, sacudiendo el sobrante. O bien forramos con papel de horno.
 En este caso he utilizado un molde cuadrado.
● Dentro de un bol desmenuzamos un poco los bollos, o el bizcocho. Cubrimos con el vaso de leche y reservamos para que se empape.  
● Mientras, deshuesamos las cerezas o picotas y quitamos el rabito, en caso que utilicemos de las primeras. Reservamos
● Cascamos los huevos y separamos las  claras de las yemas
● Con batidora eléctrica de varillas, o robot de cocina, batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener una crema. Vamos añadiendo las yemas una a una y sin dejar de batir. 






● Cuando la mezcla esté bien esponjosa añadimos, la almendra molida, la harina y la levadura tamizadas, la canela, los bollos empapados en la leche y las cerezas ya deshuesadas, pero enteras. Mezclamos bien.





● Montamos las claras firmes y añadimos a la mezcla con movimientos envolventes, para que no se bajen.
● Vertemos la masa en el molde y metemos al horno unos 40 mtos. aproximadamente o hasta que al pinchar  con una aguja, o brocheta, esta nos salga limpia.





● Cuando lo saquemos del horno dejamos enfriar 10 minutos, desmoldamos y colocamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse.
● Una vez frio, espolvoreamos con azucar glas y adornamos con unas cerezas y una ramita de hierbabuena, o cómo más os guste.





CONSEJOS




● En las fotos de la preparación veréis el aparatejo para deshuesar. A mi me lo trajeron de Italia hace muchos años, aquí no había y aún no teníamos mucha cultura de comprar por Internet,  pero hoy, en cualquier tienda de menaje de cocina los tenéis y son baratos. Yo lo uso mucho porqué las aceitunas están mejores las que compras con hueso, que deshuesadas. Y después ya le quito yo el hueso cuando las necesito sin él, para alguna preparación. 
Que no tenéis el cachivache éste, pues con un cuchillo de punta finita se lo quitáis, aunque se romperán un poco más las cerezas.
● La leche puede ser desnatada. También podéis utilizar una leche vegetal, teniendo en cuenta que cambiará el sabor.
● Si utilizáis resto de bollería, tipo suizos o de leche, la cantidad de azúcar que pongo en la receta es válida. Si vais a utilizar restos de un bizcocho, dependiendo si ese bizcocho lo habíais endulzado mucho, igual tenéis que quitar 10 o 15 grs de azúcar. También tener en cuenta si la cereza esta muy dulce o es más ácida. 
● Las almendras tienen que estar bien molidas. Podéis comprarla ya molida.
● Ya os he dicho en otra ocasiones , el tema del horno. Cada uno es un mundo. En el mio puede tardar 40', y otros pueden necesitar 30', o 45'. Si veis que se dora demasiado por arriba, taparlo con un trozo de papel de aluminio. Pero no habráis nunca el horno antes de los 25 minutos; se bajará el bizcocho. 
● Cuando empezamos la preparación, lo primero que hay que hacer siempre, es precalentar el horno y preparar el molde. La masa no puede nunca quedarse esperando a que nosotros terminemos con estas dos tareas; especialmente algunas masas que llevan como impulsor bicarbonato o gaseosillas, ya que estos empiezan a trabajar aún en frío y con el contraste del horno caliente nos hará puffff. Y nos quedamos sin bizcocho. 
● En las fotos veréis que la textura de la masa es, si me apurais hasta poco apetecible, pero he querido ponerla para cuando lo hagáis no penséis que está mal. Es que no es una masa fina de harina y huevos como en otros dulces. Al llevar restos de un bizcocho ya cocido y la almendra queda con esa textura tan granulosa. Pero eso no es problema. Esta buenísimo. 

Pues con esto y un café, té, o una limonada casera bien fresquita, a merendar. 













jueves, 27 de junio de 2019


SOPA DE TOMATES





Hoy vengo con un plato muy extremeño y aunque caliente, se come aún en los primeros días de calor, por dos razones, porqué es cuando ya tenemos buenos tomates de temporada y porqué se come acompañada de brevas, sí, del primer fruto que dan las higueras. 

Para quien no sea de Extremadura, le resultará raro, pero así es, y  no es algo de nueva inveccion. Si nos pensábamos que mezclar dulce y salado es como muy novedoso, pues tampoco tanto. A poco que rasquemos nos damos cuenta que está todo inventado, o casi.
Igual que acompañas una carne en salsa con un trozo de pan, en este caso acompañas la sopa con brevas. Yo tengo el recuerdo de estar en la cocina y mientras la sopa terminaba de hacerse,  mi abuela pelaba las brevas y las iba colocando en una fuente que llevaba a la mesa, no tenias ni que molestarte en pelarlas. Más tarde mi madre hacia lo mismo pero ponía la fuente con el fruto ya pelado en la nevera, para que estuvieran bien fresquitas, antes de servirlas.
Ese contraste de salado y ácido del tomate con el dulzor de la breva y además el humeante de la sopa con la frescura de la fruta es un contraste nada desdeñable . A mi me encanta. 





He encontrado versiones en otros puntos de Extremadura que en otoño, además de con higos se acompañan con uvas. 

Como sabéis esté blog coquetea con la cocina portuguesa, porqué forma parte de mi infancia, de mis recuerdos y de mi alimentación desde niña; he buscado información sobre las sopas de tomates en Portugal. Los libros que tengo son de cocina tradicional portuguesa y sí,  existe con el mismo nombre en la zona del Alentejo, pero nada que ver con la nuestra. La versión Alentejana lleva chorizo y tocino, aunque igual ahora la han renovado y quitado ese exceso de grasa, no lo sé.
Así que la que hacían mi madre y mi abuela era la versión extremeña, que se ha hecho siempre igual y es la que  hago yo.

Creo que en otras recetas que he puesto de sopas que llevan pan , he hablado de éste último. 
Antiguamente el pan se ponía en la sopa tal cual, pero, claro!!! es que había buenos panes. Después hemos tenido muchos, pero muchos años de un pan (por llamarle de alguna manera) incomible, y ahora de nuevo, parece que estamos interesados en comprar y exigir buen pan. 
Merece la pena hacerlo nosotros o comprar en un sitio de confianza, artesano y que sabemos que nos van a dar  pan-pan. 
!!Y en una sopa es imprescindible!!. 
Con una barra de esto que llaman pan, pero no lo es, que en cuanto se moja se deshace, lo único que conseguiremos es arruinar el plato. Pero como no hace tanto tiempo que, como digo, volvemos a encontrar buen pan, yo lo he solventado, o bien friendo primero las rebanadas de pan (sistema que está muy bueno, pero aporta más grasa puesto que el pan frito se bebe literalmente el aceite) o bien, tostandolas; opción bastante más sana.




Encontraréis muchas recetas de este tipo en las que una vez que la sopa esta prácticamente terminada se pone el pan en la misma cazuela y se deja reposar para que el pan chupe todo el caldo. A mi no me gusta hacerlo así, entre otras cosas porqué no a todos los comensales les gusta igual de espesas. A mi marido le gusta con muy poco pan y a mi padre que la cuchara se sostenga de pie. 
Entonces yo pongo el pan en cada plato individual a gusto de cada uno y después sirvo la sopa encima

Os he puesto también una foto con un huevo escalfado, es otro acompañamiento que yo le pongo. Con la verdura, los hidratos del pan y la proteína del huevo tenemos un plato más que completo. A los amigos vegetarianos les sirve y los veganos que prescindan de él. 
En el enlace de la Açorda de poleos, os explicaba las dos maneras que yo hago los huevos escalfados. Lo tenéis aquí





Hoy creo que ya no os dejo nada para los consejos y os lo cuento todo en esta lárga introducción. Yo os pongo esta sopa tal cual se ha comido siempre, con todos sus tropezones, pero supongo que en un restaurante; de tenerla en la carta, te la servirán en formato crema. 
He decidido hacer una parte para probarla, hacer la foto y poder contaroslo. No estaba muy convencida que me gustara, pero, sí, me ha encantado. Si os gustan las cremas os entusiasmará también en ese formato. 
Conserva todo su sabor.  Me ha gustado mucho, y me ha gustado más, que como la sopa ya lleva mucha cebollita, pimiento y tomate , puedes triturarla sin ponerle el pan y queda con una textura perfecta. 








Es una sopa muy sencilla pero para que nos salga buena debemos dejar rehogar todo despacio, a fuego lento y sin prisas.


INGREDIENTES






● 2 ó 3 rebanadas de pan del día anterior, por persona.
● 1 Cebolla grande
● 3 dientes de ajo 
● 1 pimiento verde grande o 2 pequeños
● 800 grs de tomates
● 1 cucharadita de pimentón de la Vera
● 1/2 cucharadita de comino molido
● 1 cucharada rasa de orégano seco
● Algo más de un litro de caldo de verduras
● Aceite de oliva virgen extra y sal
● Un huevo por persona(opcional)
● Higos o brevas para acompañar.

ELABORACIÓN





● Freímos o tostamos las rebanadas de pan.
● Pelamos los dientes de ajo y partimos a rodajas. Limpiamos y cortamos la cebolla y el pimiento.
● En una cazuela de hierro o barro ponemos el aceite y rehogamos ajos,cebolla y pimiento a fuego medio.
● Mientras esto se rehoga, pelamos los tomates y los partimos .
● Cuando las verduras primeras estén bien pochadas, añadimos los tomates, salamos y dejamos freír hasta que el tomate pierda su propia agua, pero que no esté demasiado frito. 
● Cuando esté el tomate ligeramente apurado, ponemos el pimentón, el orégano, el comino  y el caldo hirviendo. Probamos de sal y dejamos cocer todo junto unos 20 minutos.
●  Mientras cuece todo el conjunto pelamos las brevas y colocamos en una fuente.
● Si optamos por acompañarlas también con el huevo escalfado, los podemos preparar en este momento. ( En la introducción os dejé el enlace para su preparación). 
● Colocamos las rebanadas de pan en cada plato. Servimos la sopa caliente sobre el pan y encima el huevo escalfado, en el caso que lo pongamos. 
● Llevamos los platos a la mesa junto con la fuente de las brevas




●  En el caso que óptemos por la versión crema, trituramos todo el conjunto, sin el pan y después pasamos por un chino. 
● En caso que nos quedara muy líquida para nuestro gusto le añadimos un poco de pan y volvemos a triturar.
● Acompañamos igualmente con las brevas, el huevo o unos cuadraditos de pan frito y unas gotas de aceite. 

Espero que os guste este plato tan tradicional.  



















lunes, 17 de junio de 2019



BIZCOCHO DE MANZANA








He pensado que con la cantidad de bizcochos diferentes que hago, hasta ahora, sólo tengo dos en el blog. Así que esto habrá que cambiarlo y empezar a tener un apartado con este dulce tan versátil y tan rico, para un desayuno o una merienda. 
Los podemos hacer con diferentes harinas, con frutas, con lácteos, con mantequilla o aceite. 
El más tradicional y sencillo, y no por eso menos bueno; al contrario, es suave y esponjoso, es el que siempre hacia mi madre y fué el primero que puse en el blog. Lo tenéis AQUI.
Después puse uno con ciruelas. Estamos ya en temporada y la receta la teneis Aquí 

Y hoy os dejo otro con frutas. Le toca a las manzanas. 
Los bizcochos con frutas quedan muy tiernos. La fruta les aporta un extra de jugosidad increíble. 

Os pongo ingredientes y desarrollo de la receta y como siempre os digo, leer al final el apartado de consejos. 

Vamos!!!!




INGREDIENTES





● 4 manzanas grandes
● 220 grs, de azúcar
● 150 grs de aceite de oliva virgen extra suave
● 4 huevos medianos
● 150 grs de harina
● El zumo de 1 limón
● 1 cucharadita de levadura ( tipo Royal)
● 150 ml. (Medio vaso, tamaño agua) de ron dorado
● 30 grs de leche (unas tres cucharadas)
● 40 grs de mantequilla en trocitos
● 2 cucharadas de azúcar avainillado
● Un poco de pan rallado para el molde
● 3 cucharadas de mermelada de albaricoque.



ELABORACIÓN







● Pelamos las manzanas. Le quitamos el corazón y las troceamos muy finitas, como las patatas para una tortilla.
● Las ponemos en un bol. Mezclamos el ron con el zumo de limón y tres cucharadas de azúcar (que le robamos al azucar de los ingredientes) y vertemos sobre las manzanas. Reservamos.
● Precalentar el horno a 180° calor arriba y abajo .
● Preparamos el molde. Yo he utilizado uno redondo con fondo desmontable de 20 cms de diámetro . Ponemos un papel de horno en el fondo del molde; nos ayudará a desmoldar mejor. Untamos los laterales con mantequilla y espolvoreamos con el pan rallado y sacudimos un poco boca abajo, para quitar el excedente.
● Cascamos los huevos y separamos las yemas de las claras.
● En un bol ponemos las yemas con la leche y el azucar y mezclamos con batidora de varillas. Cuando estén esponjosas añadimos el aceite y continuamos batiendo hasta que esté bien mezclado.
● Tamizamos la harina junto con la levadura y añadimos a la mezcla de las yemas, ahora ya de forma manual. Vamos a obtener una crema muy espesa, pero no pasa nada, se va a suavizar cuando incorpóremos las claras.
● Montamos las claras bien firmes y las incorporamos a la mezcla anterior, en dos o tres veces, con movimientos envolventes para que no se bajen.
● Escurrimos las manzanas



● Vertemos la mitad de la masa en el molde. Alisamos con la espátula y colocamos la mitad de las manzanas sobre la masa.
● Vertemos el resto de la masa y colocamos las manzanas restantes. Esta capa que es la última nos tiene que quedar bonita. Ponemos por encima de las manzanas el azúcar avainillado y los trocitos de mantequilla.
● Metemos al horno aproximadamente una hora o hasta que al pinchar con una aguja ésta salga limpia. 
●  Sacamos del horno. Esparamos unos diez minutos y desmoldamos poniendo el bizcocho sobre una rejilla para que se enfríe  
● Mientras enfría, mezclamos la mermelada de albaricoque con unas cucharadas del ron en el que teníamos maceradas las manzanas. Calentamos ligeramente, sólo para que la mermelada se diluya un poco. Mezclamos. Una vez que el bizcocho esté frio, con un pincel de cocina, pintamos la superficie con la mezcla de la mermelada . 


CONSEJOS




● Las manzanas si pueden ser reinetas mejor. Si no, podéis poner una Golden.
● A mi me gusta más poner aceite de oliva, pero tiene que ser una variedad suave, como una alberquina, por ejemplo. Si no, mejor ponerle de girasol, si el de oliva es muy fuerte os quedará un sabor demasiado intenso.
● Si no teneis o no queréis poner ron, podéis utilizar cualquier licor, incluso un vino dulce. Pero el ron marida bien con la manzana y además el dorado, le da un tono bonito. También, especialmente si van a comer niños, macerar solo con el limón y el azucar.
● La mermelada de albaricoque es la que mejor va con las tartas de manzana, pero si no tenéis podéis utilizar otra. De hecho yo en éste he utilizado de la que hice este invierno de naranja amarga.
●  El aparatejo para descorazonar las manzanas lo encontráis en cualquier sitio y es barato.
● Un truco que me enseñaron  para saber que unas claras están bien firmes es, una vez montadas ir dándole la vuelta al bol, si veis que las claras aún resbalan, seguir montando. Si le dais totalmente la vuelta al bol y no se mueven es que están en su punto. 
● Si hemos partido la manzana muy finita, lo normal es que muchos trozos se nos rompan. Utilizaremos esos trozos para la capa interior y vamos reservando los trozos más bonitos para la capa de arriba. 
● Por último, el horno. Ya os lo he comentado en otras recetas y sobre todo si son dulces; cada horno es un mundo. Yo hasta tengo dudas que dos hornos de la misma marca y mismo modelo horneen igual. Teneis que conocer el vuestro y adaptar los tiempos a él. El tiempo que yo os doy es lo que tarda mi horno. 
Los bizcochos que llevan incorporadas frutas tardan más por la humedad que estas le aportan. La mejor forma es pinchar con una aguja, o una brocheta , si sale limpia es que ya está, si no, dejar más tiempo en intervalos de 5 minutos. 
Eso sí, la primera vez que habráis el horno para comprobar, que hayan pasado al menos 25 minutos. Si lo abrís antes de ese tiempo lo que conseguiréis es que el bizcocho se baje.
Si tenéis que hornear más tiempo y veis que se dora demasiado por arriba, cubrirlo con papel de aluminio.

Advierto que este bizcocho es adictivo. Será por el ron?