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domingo, 22 de agosto de 2021


PISTO (de mi casa)


Pisto extremeño
                       Pisto de mi casa

Sumamos hoy a este recetario un plato antiguo, muy común no solo en España; también en otros países europeos bañados por el Mediterráneo. 

Creo que hay tantas variedades de pisto como países y ciudades. 

Las raíces de este plato, de origen bereber, están en el norte de África. 

Es una mezcla de verduras que se preparan sofritas, más o menos troceadas. El pisto más antiguo solo lleva ajo,cebolla, pimientos verdes, rojos y tomate, más adelante se le incorporó el calabacín . Así se hace el pisto manchego y el extremeño. 


     Pisto con base de parmentier de patatas y huevo a la plancha 

En Cataluña se llama samfaina y lleva además berenjena y patata, al igual que el tumbet mallorquí. 

En Andalucia hay variaciones dependiendo de la provincia. El más antiguo con muchas reminiscencias árabes, lleva además calabaza y tiene un nombre que a mí me encanta, ALBORONIA. 

En Marruecos elaboran un pisto exquisito, con las mismas verduras, incluido calabacín y berenjena, troceadas más grandes de lo que solemos hacerlo nosotros, muchas especias y dátiles. 

El Ratatouille es el pisto francés que hacen igual que nosotros.

En Italia tienen la Caponata siciliana, a la que le incorporan zanahorias y condimentan con albahaca.

De cualquier manera es un plato exquisito como acompañamiento de un pescado o carne a la plancha.

 Lo mejor,  con un par de huevos escalfados, a la plancha o fritos. Un buen pan y lujazo total. 


              Cucharitas de pisto con huevo de codorniz frito


O como tapa, con un huevo de codorniz frito.

Os cuento ya que ingredientes le pongo y como lo hago, y después leer al final CONSEJOS, y os detallo alguna cosita más. 


INGREDIENTES 



• 3 dientes de ajo 

• dos cebollas grandes 

• un pimiento verde grande 

• un pimiento rojo grande 

• dos o tres calabacines tiernos, unos 500 o 600 grs 

• un par de berenjenas medianas y tiernas 

• un bote de tomate triturado de medio kg o bien 800 grs de tomate fresco. 

• Aceite de oliva virgen extra, sal y orégano .


ELABORACIÓN 


•  Lo primero que haremos será trocear todos los ingredientes de forma regular y reservar por separado . A mi me gustan los trozos pequeños, pero no en exceso. En las fotos se ve bien. 

• Partimos los ajos, las cebollas y reservamos. 

•Troceamos los pimientos y apartamos. 

• En otro bol ponemos el calabacín también troceado, bien lavado y sin pelar .




• Troceamos del mismo tamaño la berenjena, también sin pelar y ponemos en un bol cubierta de agua y un poco de sal, para que pierdan el amargor. 

• Los tomates si son frescos los ponemos en un bol y los cubrimos con agua hirviendo, pasados unos minutos los pasamos a otro bol con agua fría. Así los pelaremos con facilidad y sin desperdiciar nada de su carne. Después de pelados quitamos semillas, los troceamos y colocamos en un colador para quitar la mayoría de agua. Reservamos. Si utilizamos tomate triturado enlatado, pues nada, abrir lata y listo.




• Ponemos aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia.  Cuando el aceite este caliente, incorporamos los ajos y cebollas. Dejamos que se vayan rehogando removiendo de vez en cuando.

• Al mismo tiempo en otra cazuela también con aceite, ponemos el tomate, al que a mitad de cocción incorporamos sal y una cucharadita de azúcar para corregir acidez. 

• Mientras se va haciendo el tomate, que tarda más, seguimos con el resto de las verduras. Cuando los ajos y cebollas tengan media cocción, incorporamos los pimientos y dejamos hacerse a fuego bajo. 

• Escurrimos la berenjena del agua con sal donde la teníamos y enjuagamos debajo del grifo. Cuando los pimientos estén bastantes hechos, agregamos la berenjenas y seguimos cocinando. 

• No dejéis de vigilar el tomate, llegará un punto que no podemos perderlo de vista, o se nos quemará. 

• Por último incorporamos a la cazuela de las verduras el calabacín troceado, cuando esté la berenjena medio hecha. 

• Cuando tengamos todas las verduras del pisto cocinadas las ponemos en un colador, o las vamos retirando con ayuda de una espumadera, a un bol. 

• Si nuestro tomate aún no está hecho, dejamos que termine. Nos debe quedar apuradito. 




• Ahora ya mezclamos en una de las cazuelas, sin nada de aceite, ( con el que han absorbido tenemos bastante) todas las verduras junto con el tomate. Probamos de sal, añadimos un poco de orégano seco . Mezclamos bien y dejamos hacerse todo junto diez minutitos más. 

• Y ya a comer. Para mi gusto, el pisto, mejor templado, casi tibio, que caliente. Pero eso ya va a gustos. 


CONSEJOS 




• En los ingredientes os he puesto cantidades, como orientación para quien sea menos cocinilla y porque como he dicho otras veces, este blog pretende ser un cuaderno de cocina para mis hijas y quiero dejarlo todo bien explicado. Pero éste es un plato de esos que admiten más o menos  cantidad de una cosa o de otra, sin que interfiera mucho en el resultado. 

• Una de las cosas que si afecta al resultado final del plato es la cantidad de tomate. He visto pistos que no le ponen nada de tomate y otros que solo se ve éste ingrediente. A mi me gusta que tenga tomate, pero que no sea el que prevalezca. 

• Pasa los mismo con la textura, desde pistos con los trozos de verduras muy grandes, como tan pequeños que al final resulta una salsa de tomate. A mi me gusta un término medio y creo que en las fotos se aprecia bien. También por la textura, me gusta ponerle berenjena, porque ésta absorbe parte del exceso de agua que suele tener el calabacín y se  compensa quedando una textura más tersa.

• Porqué no lo hago todo junto? Porque así me enseñó mi madre. Decía con razón, que todas las verduras juntas sueltan mucha agua y se quedan cocidas en vez de fritas. Es más, cuando está el huerto a tope de berenjenas y calabacines y hago cantidad para congelar, cada cosa que frío, la retiro de las sartén, cuelo, vuelvo a poner el aceite y pongo el siguiente ingrediente. Así hasta el final . 




•  Si lo hacemos ahora en temporada de tomates, a mí me gusta más utilizar tomate fresco, no lo trituro en exceso y se nota más que es casero. Si no es temporada, mejor utilizar un buen tomate de lata. Ahora hay envases que traen el tomate sólo semitriturado para quien nos gusta con tropezones. 

• Y se acabó. Ya he hecho un post demasiado largo y os aburro. 


                        🍅🍅🍅🍅🍅🍅


























jueves, 15 de julio de 2021


ENSALADA CON FRESAS Y QUESO AZUL 




Hoy vuelvo con una ensalada tan sencilla como la de la semana pasada, o más. 

Pocos ingredientes y rápida de hacer.

No sé a quién me leéis, pero a mí me encanta poner frutas de temporada en las ensaladas, y queso también.

Aunque la mezcla de hoy os parezca extraña, quizás porque el queso azul, es un queso fuerte. Para nada. Ni os imagináis lo bien que encaja con las fresas. A no ser que, por algún motivo, no soporteis el sabor de este queso, tenéis que probar. 





Y como pasa casi siempre con las ensaladas, es fácil cambiar ingredientes a vuestro gusto. Por esa razón no he hecho fotos de ellos. 

En ésta pongo lechuga, pero podéis cambiar por canónigos, rúcula; igualmente podéis cambiar las semillas de calabaza por otro fruto seco.

Las fresas y el queso azul sí que son imprescindibles, si no, será otra ensalada, igual de rica, pero no la misma. 

El peso de los ingredientes, en este caso, son un poco aleatorios. A ojo, vamos. Como lo hacían nuestras abuelas, unas hojitas de tal, un puñadito de cual. Aún así, os pongo una cantidad aproximada. 


INGREDIENTES


• Lechuga al gusto

• Un aguacate 

• Una docena de fresas 

• Entre 80 y 100 g de queso azul 

• 25 g de semillas de calabaza 

• Aceite de oliva virgen extra 

• vinagre de frambuesa o manzana 

• sal 


ELABORACIÓN 




• Troceamos la lechuga y colocamos en una ensaladera 

• Pelamos y quitamos el hueso al aguacate. Lo loncheamo a gajos y frotamos con limón, para evitar que ennegrezca. 

• Troceamos las fresas en dos o cuatro trozos, dependiendo del tamaño. 

• Desmenuzamos el queso con las manos. 

• Emplatamos todos los ingredientes que hemos preparado, también las pipas de calabaza, sobre la lechuga de forma armoniosa. 

• Ponemos en un bol el aceite, el vinagre y la sal . Batimos con un tenedor para emulsionar y regamos la ensalada con la vinagreta.





Espero que la disfrutéis.


                   🌱🌱🌱🌱🌱🌱













 

jueves, 8 de julio de 2021


ENSALADA DE PEPINO  




Estamos ya en pleno verano y os traigo hoy una ensalada de origen oriental,  fresquita y que no puede ser más sencilla. 

Tanto que ni os he hecho fotos de los ingredientes ni del paso a paso. 

Podéis dejarla preparada con antelación. El pepino ya cortado y tapado en el frigo y la salsa por otro lado. A la hora de comer, mezclar y listo. 

Os cuento alguna cosita sobre ésta curcubitacea. No tiene prácticamente ninguna caloría. Casi todo es agua, más del 95% de su composición. Tiene sobre todo vitamina k y potasio. También vitamina B y C.

Es oriundo de la India donde se cultiva desde hace más de 3.000 años.

Normalmente lo comemos en ensalada. En España es imprescindible en nuestro gazpacho, podemos encurtirlo o tomarlo en una crema fresquita. 



Los pepinos de mi huerto 


También es muy utilizado en comestica, ya sabéis. Quien no ha se ha puesto, o al menos ha visto esas rodajas de pepino encima de los párpados para bajar las bolsas de los ojos?

Y aquí me ha acuerdo de la madre de mi marido, que cuando le dolia la cabeza, se ponía una piel de pepino encima de la frente y decía que con eso se le quitaba. Supongo que sería por el frescor que daba. 

Pero hoy no nos haremos ningún lifting con él. Hoy toca en ésta ensalada, que cada vez que la hago, incluso a quien no le gusta salirse de lo cotidiano, les sorprende y para bien. 

Y vamos ya con los ingredientes 


INGREDIENTES 




• Dos pepinos tiernos y con poca semillas 

• 1/2 bulbo de hinojo (podéis prescindir de él y poner solo el pepino, o cambiar por media cebolla roja o una cebolleta muy tierna que es lo que le he puesto yo hoy)

• Dos yogurt naturales, sin azúcar, cremosos, tipo griego.

• Un manojo de hierbabuena (también podéis añadirle cilantro o  albahaca)

• Un poco de zumo de limón, y sal.

• Yo hoy le he puesto, además, unas tiras de limón encurtido marroquí, (ya os pondré un día la receta de estos limones) pero no es imprescindible.


ELABORACIÓN 





• Lavar el pepino,  pelar de forma alterna con un pelador y partir a rodajas. Colocamos en una ensaladera y salamos ligeramente.

• Cortamos el hinojo en juliana, o en su defecto la cebolla o cebolleta. Incorporamos al pepino y mezclamos.

• En un bol vaciamos los yogurts, añadimos la sal, el zumo de limón y la hierbabuena muy picadita. Batimos con un tenedor para mezclarlo todo bien. 

• Vertemos un poco de salsa sobre el pepino y el resto en salsera aparte. 





No me diréis que no es sencilla y rápida y cuando la probéis, riquísima. 

 














 

jueves, 1 de julio de 2021

 

COL A LA MOSTAZA CON ESPARRAGOS





Mirad que receta más rica traigo hoy. 

Un plato de verduras que es como una ensalada templada. 

Está basada en una receta de Yotam Ottolenghi, cocinero de origen israelí y afincado en Londres, del que ya os he hablado en algún otro post. Me entusiasma su cocina. 

Es una receta sencilla pero llena de sabor y totalmente apta para veganos. 


INGREDIENTES





• 250 g de col rizada 

• Un manojo de espárragos

• 120 g de guisantes congelados 

• 30 g de pipas de calabaza peladas

• 30 g de pipas de girasol peladas

• 1 cdta y media de sirope de agave 

• 3 cucharadas de aceite de oliva 

• una cucharada de vinagre 

• 2 cucharadas colmadas de mostaza a la antigua

• unas ramas de hinojo fresco 

• 5 g de tomillo fresco o seco

• sal y pimienta negra 


ELABORACIÓN







• Empezaremos poniendo las semillas de calabaza y girasol en una sartén, con sal, pimienta y media cucharadita del sirope. Vamos removiendo hasta que se tuesten. 

• Cuando estén doraditas las ponemos sobre un papel de horno , en una bandeja, para que se enfríen.

• En un bol grande ponemos la col partida en juliana fina, el resto del sirope, dos cucharaditas de aceite de oliva, el vinagre y la mostaza. 

• Con las manos bien lavadas, vamos mezclando al mismo tiempo que masajeamos la col para que la mezcla penetre bien y la col coja todo el sabor.

• La dejamos reposar en la nevera  un mínimo de media hora. Pero si la tenemos tres o cuatro horas mejor. 




• Cocemos los guisantes en agua hirviendo con sal, tres o cuatro minutos y los pasamos a un bol con agua fría para cortar las cocción. Escurrimos y reservamos

• En una sartén grande hacemos los espárragos a la plancha con una cucharada de aceite. Les vamos dando la vuelta para que se queden bien dorados. 




• Cuando los espárragos estén tibios los cortamos al bies en trozos de 4 cm aproximadamente. 

• En el bol donde tenemos la col, incorporamos los espárragos, los guisantes, el tomillo y el hinojo. Mezclamos bien. 

•  Colocamos la mezcla en una fuente, añadimos las semillas tostadas y decoramos con algunas hojitas de hinojo.






CONSEJOS 





• Podeis cambiar la col rizada por col blanca 

• Preparar los espárragos lo último para que estén tibios y contraste con el resto del plato frío. 

• Si no tenéis sirope de agave podéis cambiarlo por la misma cantidad de miel ( excepto veganos).

• Se puede sustituir el hinojo, por estragón, eneldo fresco o alguna otra hierba aromática 


No dejéis de hacerla que os va a encantar. 





                🌱🌱🌱🌱🌱🌱

















jueves, 24 de junio de 2021

 

MERMELADA DE ALBARICOQUES 





Que buen ritmo llevo ahora. Receta por semana.

Hoy toca dulce, aprovechamiento y fondo de despensa.

Había muchos albaricoques en el árbol y tener unos tarros de esta mermelada en la despensa, para las tostadas del desayuno o las tartas de manzana, durante el invierno, se agradece y mucho .

Siempre hago las mermeladas prácticamente igual. La diferencia está en poner, a veces, alguna especia y el tiempo de cocción variará dependiendo de la cantidad de agua que tenga la fruta. 

Tradicionalmente se les pone el mismo peso de azúcar que de fruta. Pero quedan excesivamente dulces para mi gusto. Dependiendo de lo dulce que sea la fruta que estoy utilizando le pongo menos de la mitad o incluso la tercera parte. Y para ayudar a espesar pongo un sobre de agar-agar. Ya sabéis que el agar-agar es una gelatina vegetal que encontráreis en cualquier supermercado.



La mermelada cuando aún está caliente nos puede parecer líquida, pero al enfriarse espesa. Entonces, hay un truco para saber si ya está o necesitamos dejarla cocer un poco mas. Ponéis una cucharadita en un plato y meter en el congelador para que enfríe rapidito. La sacamos y empujamos con el dedo, si no se mueve es que ya está. Si vuelve a su sitio seguimos cociendo un rato más y volvemos a repetir la prueba. Tenéis una foto de esto en la receta de la mermelada de ciruela AQUI. En la de hoy se me ha olvidado haceros foto. 


INGREDIENTES 





• 600 g de albaricoques (peso sin hueso)

• 200 g de azúcar

• Una cucharada de azúcar avainillado 

• una vaina de vainilla 

• El zumo de medio limón 

• Un sobre de agar-agar 


ELABORACIÓN 




• Ponemos en una cazuela los albaricoques lavados, sin hueso y troceados junto con el resto de ingredientes, menos la gelatina. 

• Mantenemos el fuego medio hasta que se derrita el azúcar . Después ponemos al mínimo y dejamos cocer hasta que esté hecha y sin dejar de remover para que no se agarre. 

• Cuando le quede como cinco minutos incorporamos el agar-agar disuelto en un poquito de agua. 

• Por último podéis dar un golpe de batidora y dejarla más o menos triturada según vuestro gusto. A mi me gusta más dejarla con tropezones. Con lo que se deshace la fruta en la cocción es suficiente.

• Si hacemos poca cantidad y la vamos a consumir pronto podemos conservarla en el frigorífico. Si no, hay que envasar y hacerle un baño María.




• Para hacer esto, envasar la mermelada en los tarros, aún caliente. Cerrarlos bien. Poner en una olla profunda, que al cubrirlos con agua, ésta quede un par de dedos por encima de las tapas. Cocer durante veinte minutos, contados desde que rompe a hervir. 

• Dejamos enfriar dentro de la misma olla. Los sacamos, secamos y ya podemos etiquetarlos y guardar. 


CON THERMOMIX 




• Ponemos en el vaso, los albaricoques lavados, sin hueso y abiertos a la mitad junto con el resto de ingredientes, menos el agar-agar. 

• Triturar 5 segundos a velocidad 5. Si os gusta más triturada darle unos segundos más. 

• Programamos 40 minutos, temperatura varoma, velocidad 2. 

• A los diez minutos de empezar quitar el cubilete para facilitar la evaporación y poner el cestillo para evitar salpicaduras.

• Desleimos la gelatina en un poco de agua fría y cuando falten cinco minutos para terminar la añadimos al vaso.

• Comprobamos la textura como os he explicado al principio de éste post. Si aún no está, programamos misma temperatura y velocidad, 5 minutos más. 

• Para envasar, como os he explicado en la elaboración tradicional.




Esto es todo. 

Es una mermelada deliciosa, os merece la pena comprar un par de kg de buenos albaricoques y hacerla. 


                   🌱🌱🌱🌱🌱


















miércoles, 16 de junio de 2021



ESPAGUETIS NEGROS CON GAMBITAS Y SALSA DE AZAFRAN 




Hoy toca pasta. Y cuanto más sencilla y menos ingredientes más rica está.

 En realidad este plato tradicional italiano se llama Spaguetti al Nero di seppia. Compramos la pasta normal y los cocemos añadiendo al agua de cocción un par de bolsitas de tinta de calamar. Si además queremos un sabor más potente a mar, los cocemos en un caldo de pescado. 

Pero yo hoy, para no liarnos mucho los he llamado negros y los he comprado ya de ese color. Que ya alguien me ha dicho que a veces le asusta el nombre de la receta y no quiero que salgais corriendo.  

Es una receta super sencilla, pocos ingredientes, muy sabrosa y resultona, para cambiar un poco de las recetas que hagáis normalmente. 

Es también un plato apto para aquellas personas tiquismiquis que no les gusta la verdura, ni un sofrito, ni tomate, cebolla, ajo, nada de nada. Y las hay, que yo conozco alguna. 

Ya sabéis que en Italia nos acusan, con razón, de maltratar la pasta . La cocemos en exceso y las bañamos en salsas demasiado calóricas.

Os digo algunas cosas que debemos o no hacer, al menos para que las conozcáis. Después quien cocina decide. 




La pasta se cuece sólo con agua y sal. Nada de ponerle aceite, ni orégano. 

El tiempo de cocción lo dejaré al gusto de cada casa. Para mi con 15 minutos está bien. Algunos os resultará dura y si alguna italiana o italiano me leyera diría que me he pasado de tiempo con creces. Sí he leído que la pasta cocida en exceso es menos digestiva. 

No necesita un plato de pasta muchos ingredientes para estar ricos. Y por supuesto no necesita de grandes salsas. De hecho se ha extendido hacer la pasta a la corbonara con nata, cuando no la lleva. 

A mi me enseñó un italiano un truquito . Cuando escurras la pasta no tires el agua de cocción . Al mezclarla con el acompañamiento si la ves un poco reseca le añades un caldo de ese agua y es lo suficiente para que quede jugosa y rica. De hecho tenéis en el blog otra receta también de espaguetis que no lleva salsa y están riquísimos . Tenéis la receta AQUÍ.

Sin embargo estos de hoy si llevan salsa y nata. Pero es que está muy rica y muy vistosa por el color. Y así voy teniendo recetas para todos los gustos. 

Y vámonos ya a la cocina 


INGREDIENTES (para 4 personas)




• 250 a 300 g de pasta, dependiendo de lo comilones que seáis en casa.

• 300 g de gambitas crudas

• 200 ml de vino blanco ( tipo albariño)

• 0'25 g de azafrán

• 250 ml de nata de cocinar 

• una cucharada sopera de maizena 

• dos cucharadas soperas de zumo de limón

• aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta

• unos tallos de cebollino 


ELABORACIÓN 




• Ponemos el vino blanco y el  azafrán en un cazo. Llevamos a ebullición y dejamos hervir a fuego  fuerte y destapado (para que evapore todo el alcohol) hasta que se reduzca a la mitad. 

•Disolvemos la maicena en la nata y la incorporamos al vino ya reducido. Salpimentamos. Calentamos a fuego lento, removiendo, hasta que espese.

• Ya fuera del fuego añadimos el zumo de limón y mezclamos muy bien.

• Pelamos las gambas y las salteamos en una cucharada de aceite. Salamos. 

• Cocer la pasta a vuestro gusto. Escurrir. Añadir las gambas con su aceite. Salsear y decorar con el cebollino picadito. 


      Ya está. No me digáis que no es sencilla . 





                        🌱🌱🌱


























jueves, 10 de junio de 2021




TABULÉ DE CUSCÚS 






Tercera receta en tres semanas. Después del parón que tuve, ya vamos a buen ritmo.

Y como en esta tierra empieza a apretar el calor, vamos con una receta fresquita y que te puedes dejar hecha con unas horas de antelación. Aunque yo hoy he combinado dos cosas diferentes. El plato en sí y el ingrediente principal proceden de diferentes culturas y ahora os explico diferencias y porque lo hago de esta manera.

Para hacer el Tabulé se utiliza bulgur, y aunque deriva al igual que el cuscús, del trigo, se parecen pero no son lo mismo. 

EL BULGUR se obtiene después de cocer los granos de trigo enteros y posteriormente dejándolos secar. A la hora de prepararlo hay que cocerlo un poco. Es originario de Oriente Proximo. 

Por su parte el cuscús, se obtiene de remojar la semola del trigo con agua y amasar hasta obtener esas diminutas bolitas que lo forman. A veces se le hace un precocido y se seca. Es plato típico del norte de África, especialmente Marruecos y ellos lo utilizan como acompañamiento de guisos de verduras o carnes (menos cerdo, que ya sabéis que los musulmanes no toman) . Depende con que lo acompañes, le da el nombre al plato. Cuscús de pollo, de cordero o de verduras. 





Se prepara en ollas con recipiente para cocinar al vapor (cuscusera). El guiso se hace en la parte baja de la olla y al mismo tiempo en la parte de arriba preparamos el cuscús al vapor. De esa manera adquiere todos los sabores del guiso que hay debajo. 

Nos gusta mucho el tabulé en casa, porque es una ensalada fresquita. Y hacerlo con cuscús en vez de bulgur, es sólo porque a mí particularmente me gusta más el primero. 

Todo el cuscús que compramos en Europa viene ya precocido. Si tenemos posibilidad de hacerlo al vapor para acompañar el guiso como hacen en Marruecos, genial. Si no, también podemos hidratarlo. Yo lo hago así:  

Para 

• 250 g de cuscús 

• 500 g de agua 

• 20 grs de mantequilla 

• una cucharadita de sal 

Ponemos el cuscús en un bol . En un cazo al fuego ponemos el agua, la mantequilla y la sal. Bien caliente, pero antes de que empiece a hervir, vertemos sobre el cuscús, removemos, tapamos y dejamos reposar cinco minutos y ya podemos utilizarlo. 

Pero para esta receta en concreto no lo vamos a hidratar con agua. Ahora os cuento.


INGREDIENTES




Os pongo las cantidades aproximadas, pero son un poco aleatorias. Es una receta que admite más o menos cantidad de una cosa u otra según los gustos. 


• 150 g de cuscús

• 2 tomates hermosos (500 g aprox.)

• Un par de cebolletas frescas y tiernas o una cebolla roja 

• Un manojo de perejil, hierbabuena y cilantro (a quien no os guste este último, prescindir de él)

• Algunas hojas más de hierbabuena para decorar

• Sal 

• Media cucharadita de comino 

• aceite de oliva virgen extra 

• zumo de limón 


ELABORACIÓN 




• Pesamos el cuscús y reservamos 

• Partimos el tomate en trozos pequeños recogiendo todo el jugo y lo ponemos en un bol amplio.

• Limpiamos y picamos las cebolletas o cebolla en trozos también pequeños y agregamos al bol donde estaba el tomate

• Las aromáticas las picamos tambien muy pequeñas y las incorporamos al bol.

• Agregamos el aceite de oliva, el comino, la sal y el zumo del limón y mezclamos con todas las verduras.

• Por último incorporamos el cuscús (sin hidratar) y mezclamos muy bien.




• Tapamos con un film de cocina y lo llevamos al frigo durante, al menos, dos horas. Los jugos del tomate y la vinagreta se encargaran en ese tiempo de hidratar el cuscús. 

• En el momento de servir adornamos con unas hojitas de hierbabuena.


CONSEJOS 




• Si lo hacéis al momento y no podéis darle esa hora y media o dos horas de reposo en el frigo, entonces tendréis que, previamente, hidratarlo con agua caliente como os explico al principio de éste post.

• Podéis llevarlo a la mesa en una fuente, o si queréis emplatarlo de forma individual como en la foto, hacéis lo siguiente: cogéis un bol de una ración, mejor si es de cristal, y lo untais ligeramente de aceite. Echáis el tabulé hasta llenarlo, presionais un poco con una cuchara. Poner un plato encima y le dais la vuelta. Quitáis el bol y listo . Después decorar con la hierbabuena . 


Listo . ¡A comer! 




  🌱🌱🌱🌱🌱